Actividad por sectores
A nivel sectorial, Maquinaria Agrícola (-4,8%), que había liderado el crecimiento desde principios de año, continuó su desaceleración. La caída respecto a agosto confirma la tendencia descendente iniciada el mes anterior. Carrocerías y Remolques (5,4%) es el único sector que registró variación positiva.
Otros sectores muestran desempeños negativos significativos: Autopartes (-10,8%), Fundición (-9,7%) y Bienes de Capital (-3,1%), consolidando un escenario complejo sin señales de recuperación. Estos rubros permanecen como los principales focos de debilidad de la industria metalúrgica.
El resto de los segmentos también retrocedieron: Equipos y Aparatos Eléctricos (-9,3%), Equipamiento Médico (-2,0%) y Otros Productos de Metal (-1,5%), interrumpiendo la estabilidad que habían mostrado en meses anteriores y volviendo a terreno negativo.
En síntesis, septiembre mostró una contracción generalizada de la actividad metalúrgica, con descensos en la mayoría de los sectores y una pérdida sostenida de impulso respecto a la primera mitad del año.
“Parálisis de la actividad”
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que “la industria nacional atraviesa niveles productivos muy bajos, casi idénticos a un año difícil como 2024, lo que refleja la parálisis de la actividad y la dificultad de recuperar la base en la que nos encontrábamos, situándonos en una situación compleja”.
Y enfatizó: “Necesitamos que la producción argentina vuelva a ser una prioridad, porque de lo contrario se afectarán los niveles de empleo. Argentina requiere más industria para consolidar un crecimiento sostenido, con todos los sectores trabajando en conjunto”.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco son alentadoras: el 77,5% de las empresas prevé que su nivel de producción se mantendrá sin cambios o disminuirá, mientras que el 90,2% no proyecta aumentos en su dotación de personal e incluso anticipa reducciones.
Retrocesos provinciales
A nivel provincial, todos los distritos registraron caídas interanuales, profundizando el retroceso observado en agosto y reflejando una contracción generalizada de la actividad. Santa Fe (-3,5%) volvió a terreno negativo tras ocho meses consecutivos de crecimiento interanual, mostrando una marcada desaceleración.
Córdoba (-6,2%), Mendoza (-5,1%) y Entre Ríos (-3,2%) también mostraron descensos, revirtiendo los avances parciales del primer semestre. Por su parte, Buenos Aires (-6,2%) continuó siendo la jurisdicción con el desempeño más desfavorable entre las principales provincias metalúrgicas, sin señales de estabilización en su nivel de producción.



