Maduro, de 63 años, compareció con las manos atadas y fue escoltado por agentes armados desde un centro de detención en Brooklyn hasta el tribunal, junto a su esposa, Cilia Flores, también acusada en la investigación. Los fiscales federales de Nueva York sostienen que Maduro habría supervisado una red de tráfico de cocaína con alianzas con organizaciones como los carteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas, las FARC colombianas y el Tren de Aragua venezolano. El caso contra Maduro se remonta a 2020, cuando se le imputaron cargos en el contexto de una pesquisa más amplia sobre funcionarios venezolanos y exguerrilleros colombianos, ampliada ahora con nuevos detalles y acusados.
“No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país”, dijo Maduro en español, según medios. Aseguró haber sido “secuestrado” en su casa en Caracas.
A su vez, Flores declaró: “Soy inocente, completamente inocente”.
El juez Alvin Hellerstein fijó la próxima audiencia para el 17 de marzo. Mientras tanto, ambos permanecerán encarcelados en Nueva York.
Fuente: Infobae
