Iniciativa: salvar los alimentos que se tiran

Un proyecto que tiene como objetivo central el aprovechamiento y la puesta en valor de las pérdidas, descartes y excedentes de las principales cadenas frutihortícolas del cinturón regional para luego distribuir esos alimentos frescos en comedores y familias vulnerables a través de asociaciones civiles, será financiado por los ministerios de Ciencia y Tecnología y de Desarrollo Social de la Nación. Fue presentado en el marco del programa "Ciencia y tecnología contra el hambre" por la ingeniera Alejandra Yommi, del INTA Balcarce y que recibirá 1.605.000 pesos.

Esta iniciativa involucra a actores territoriales, entre ellos el Banco de Alimentos de Balcarce que, conjuntamente con los de Tandil y Mar del Plata, integra el llamado "Consorcio Mar y Sierras". Actualmente distribuye alimentos secos que provienen de donaciones de industrias, comercios y productores adheridos a la Red de Bancos de Alimentos.

ALCANCES DEL PROYECTO

La propuesta es ambiciosa y es por eso que Yommi, en diálogo con El Diario, explicó que para mejorar la alimentación de las familias beneficiarias "queremos acercarles frutas y hortalizas. Para ello, el proyecto presentado busca por un lado estudiar las principales cadenas productivas de frutas y hortalizas para poder determinar las pérdidas de alimentos en cada etapa. Son ellas la producción primaria, lavadero, empaque, industria y mercado concentrador. También tener en cuenta el momento del año en que ello ocurre y los factores condicionantes".

Feliz por conseguir el financiamiento para la iniciativa, Yommi indicó que el trabajo también analizará las diferentes alternativas de rescate de los descartes y excedentes de esos alimentos, desarrollando un protocolo de manejo y tecnologías de intervención sobre el producto que minimicen las pérdidas y permitan un mejor aprovechamiento".

Esta propuesta tiene en cuenta un aspecto primordial y es el trabajo en red con los bancos de alimentos para contribuir a aumentar los volúmenes de rescate de frutas y hortalizas, además de la capacitación a sus integrantes como también a los de otras instituciones beneficiarias y a través de estas a la población vulnerable sobre la importancia que tiene incorporar frutas y hortalizas a la dieta por su valor nutritivo. Se suman a esta tarea, además, otras organizaciones sociales, gobiernos municipales, la Universidad marplatense y los actores principales de las áreas de producción frutihortícolas de esta zona.

Todo esto, añadió Yommi, va acompañado del desarrollo de protocolos para la transformación y aprovechamiento de excedentes estacionales de las frutas y verduras.

"La propuesta -acotó- está directamente relacionada con un convenio formalizado recientemente entre el INTA, a través del Centro Regional Buenos Aires Sur y los bancos de alimentos de Balcarce, Tandil y General Pueyrredón. Estamos estudiando las cadenas de producción de papa, kiwi, zanahoria y maíz dulce. Queremos detectar dónde se producen las pérdidas de hortalizas y frutas que pueden tener un aspecto o tamaño no apto para su comercialización pero son aptos para su consumo. Separamos ese producto que no va al mercado comercial y lo distribuimos a través de instituciones a familias vulnerables".

Para hacer realidad este ambicioso proyecto es necesario conocer el escenario en que se trabajará en el rescate de alimentos. Para ello, comentó Yommi, se está efectuando un relevamiento en la cadena productiva para nutrir de valiosa información a los bancos de alimentos, que será en definitiva la que ayudará a definir la logística al momento de tener que actuar.

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