Mar del Plata: Un regate en la venta de droga y un auto utilizado como arma homicida

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 comenzará a juzgar desde este lunes a Brian Ezequiel Arias (28) por el homicidio de Emiliano Jerez, a quien atropelló y mató en agosto de 2016.

El fiscal Alejandro Pellegrinelli considera que Arias utilizó el auto, un Fiat Palio, como un arma para matar a Jerez luego de que la víctima y unos amigos intentaban regatear el precio de la cocaína que el imputado y dos allegados pretendían vender.

Por su parte, el abogado de Arias, Wenceslao Méndez, buscará la absolución de su defendido al plantear la situación como un caso de legítima defensa, en el que Arias se habría defendido de un supuesto violento intento de robo por parte de Jerez.

El juicio, que contará con los magistrados Juan Galarreta, Facundo Gómez Urso y Pablo Viñas, se desarrollará durante dos jornadas y, protocolos sanitarios mediante, tiene previsto la presencia de doce testigos.

Una diferencia de precio de cocaína

Emiliano Jerez había tenido problemas de adicción a las drogas desde su adolescencia. Esa enfermedad lo había llevado a estar internado en dos ocasiones, por períodos extensos, en comunidades terapéuticas y, en una de esas oportunidades conoció y se hizo amigo de Nicolás M., con quien compartía los mismos problemas.

Según consta en la investigación del fiscal Pellegrinelli, en agosto de 2016, Nicolas M. contactó por Facebook a un hombre apodado “Chelo” , quien en ese momento era su vendedor habitual de droga, y acordaron que ese 6 de agosto a la madrugada le compraría siete bolsas de cocaína por 700 pesos. La operación se concretaría en Italia y Matheu.

El “Chelo” fue hasta el lugar en auto junto a dos amigos, uno de ellos Brian Arias, quien manejaba el Fiat Palio. Al llegar, el puntero habló con Nicolás M. y discutieron por el precio de la cocaína, ya que el comprador solo tenía 600 pesos. A esa pelea verbal se sumó Jerez, quien discutió con Arias, y otro amigo.

Esa discusión acabó cuando Jerez golpeó con la palma de su mano el techo del vehículo, lo que hizo que Arias acelerara y se alejara del lugar.  Nicolas M., Jerez y su otro amigo también se dispusieron a abandonar el lugar.

Sin embargo, los testigos cuentan que el Palio manejado por Arias solo dio vuelta a la manzana (Italia, Saavedra y Neuquén, todas en contramano), aceleró y embistió directamente a Jerez. La víctima rodó por el techo del auto y dio dos vueltas en el aire, para terminar tendida en la calle, prácticamente debajo de una camioneta estacionada.

El Fiat Palio se perdió por la calle Italia y los amigos de Jerez intentaron socorrerlo, pidieron ayuda a los vecinos a los gritos y llamaron a la ambulancia.

Paralelamente a esta situación, los ocupantes del Fiat Palio se dirigieron hacia la avenida Jara y allí, Arias y el “Chelo”, le explicaron a un policía que huían de la zona de Italia y Matheu porque tres jóvenes armados los habían intentado asaltar y que, con la intención de escapar, habían atropellado a uno.

El policía identificó a los denunciantes y fue inmediatamente a esa zona. La escena era como la descripta: un joven yacía gravemente herido en el suelo y otros dos los acompañaban, por lo que, sin preguntar demasiado, los detuvieron y los llevaron a la comisaría cuarta.

Jerez fue trasladado de urgencia al Hospital Interzonal, tenía fractura de cráneo e ingresó con muerte cerebral. Tras cuatro días de agonía, falleció el 10 de agosto de 2016.

Del intento de robo a la venta de cocaína y homicidio

Los primeros testimonios recolectados en el lugar no coincidían con la versión aportada por el “Chelo” y Arias a la policía. Además, al fiscal Pellegrinelli le llamó la atención que los supuestos asaltantes no se hubiesen ido del lugar, se quedaran en compañía de la víctima y no opusieran resistencia.

Finalmente, Nicolás M. declaró ante el fiscal, pero en calidad de testigo, y mostró el diálogo del chat de Facebook donde quedaba claro que conocía al “Chelo” y que habían ido hasta allí para venderles cocaína.

Si bien Nicolás M. tenía temor de hablar ante el fiscal, la madre de Jerez contó que el joven escribió al Facebook de su hijo y dijo que contaría la verdad, porque era su amigo. Finalmente Nicolás M. aportó su versión de los hechos y fue de vital importancia para entender lo ocurrido.

Además de los testimonios, cámaras de seguridad de la zona registraron, en un primer momento, al Fiat Palio cuando se va del lugar y cuando regresa , aunque no se ve cuando impacta directamente contra Jerez.

La declaración exculpatoria inicial que hicieron los ocupantes del automóvil (aunque el imputado nunca declaró) fue que estaban  en esa zona y que habían bajado a “cazar Pokemones”. En agosto de 2016 estaba de moda el juego Pokemon Go, una aplicación telefónica que permitía “visualizar” esos personajes por distintas calles del mundo. En esas circunstancias, aseguraron, fueron víctimas del asalto.

Respecto a ese supuesto robo, vale decir que en la madrugada del hecho, Nicolas M. y su otro amigo fueron aprehendidos por la fiscalía de Flagrancia. Sin embargo, cuando se conocieron más detalles del hecho, el fiscal Pellegrinelli desestimó el hecho de robo, pero a la vez imputó a Arias, a “Chelo” y al tercer ocupante del automóvil por tentativa de comercialización de estupefacientes. Esta acusación fue rechazada por la instancia superior, la misma que avaló la realización del juicio que comienza el lunes.

(Fuente: LaCapital)

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