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Ramos Otero, aislada y sin clases

Las intensas lluvias de la semana pasada volvieron a desnudar una problemática en torno a los caminos de tierra que conducen a Ramos Otero, los cuales en múltiples ocasiones han dejado aislados a vecinos y productores por quedar en estado de intransitabilidad.

Esa situación se repite ahora. Los dos caminos que se comunican con la localidad, desde la ruta provincial 29, se han visto "invadidos" por el agua. La depresión del terreno impide, se señaló, el escurrimiento normal. Pero a eso debe sumársele lo deteriorado que se encuentran.

¿El motivo? Si bien puede faltar algún trabajo de fondo para levantarlo y consolidar su base, algunos de los vecinos y productores que están padeciendo la imposibilidad de entrar o salir de Ramos Otero afirmaron a El Diario que el uso inapropiado -entiéndase desplazamiento de camiones con carga en momentos en que el piso no está firme producto de la lluvia reinante, o bien por sus efectos- provocaron tremendas huellas que solo, en algunos casos, se pueden atravesar por camionetas 4x4 o tractores.

De hecho, varias unidades son las que quedaron atascadas en el medio del barro y el agua, debiendo necesitar de ayuda externa para salir de tan incómoda situación.

El propio intendente Esteban Reino, en la noche del pasado domingo y en medio del festejo por el triunfo de las PASO, aludió a la problemática existente, prometiendo acudir con ayuda con el paso de las horas.


Desde la semana pasada, cuando comenzó a llover con intensidad, se interrumpió el normal dictado de clases en las escuelas primarias números 20 y 47, en el anexo de la Secundaria número 47 y en el Jardín de Infantes número 916. Es imposible el ingreso y el egreso de las combis que trasladan alumnos a los mencionados establecimientos.

De acuerdo a los testimonios aportados por los damnificados de esta situación, que han estado en contacto con funcionarios del Gobierno municipal, se estaría al aguardo de maquinaria que aporte Vialidad bonaerense para solucionar el grave inconveniente.

Mientras tanto, los pobladores de Ramos Otero permanecen prácticamente aislados y las escuelas cerradas.