Según relataron, además de ocupar indebidamente un lugar público, algunas personas vinculadas a esos vehículos habrían maltratado a menores que juegan en el lugar y también golpeado los autos abandonados, generando preocupación y un clima de inseguridad en el barrio.
Los frentistas señalaron que personal de Tránsito concurrió en varias oportunidades, pero no se procedió al secuestro ni al retiro de los vehículos, situación que mantiene el conflicto sin solución.
En ese sentido, recordaron que existe una ordenanza municipal vigente que habilita al Municipio a retirar vehículos abandonados de la vía pública, especialmente cuando representan un riesgo o afectan el uso de espacios comunes.
