La eliminación no aplica a todos los casos, lo que despierta la principal confusión, ya que los servicios turísticos, como pasajes internacionales, hoteles o paquetes al exterior, para ser abonados en pesos seguirá sumándose ese 30% adicional. Además, no se habilitarán cuotas sin interés para ese tipo de compras.
Por ejemplo, en el caso de una suscripción a Netflix, que se paga en dólares y se cobra con tarjeta todos los meses, el cambio es directo. Si el abono cuesta 10 dólares, antes del 2 de enero se pesificaba al valor del dólar tarjeta, que rondaba los $1.924, por lo que el cargo final era cercano a $19.240. Con la eliminación del recargo del 30%, ese mismo consumo ahora se liquida al tipo de cambio sin percepciones, en torno a los $1.516,90, lo que lleva el precio final a unos $15.169. El ahorro mensual es de más de $4.000 solo por el cambio impositivo.
Distinto es el caso de una compra turística, como un pasaje aéreo o un hotel en el exterior pagado en pesos. Si una persona compra un vuelo internacional por $1.000.000, esa operación sigue alcanzada por la percepción del 30%, ya que se trata de un servicio turístico, por lo que, en ese escenario, el cargo final asciende a $1.300.000 y no hay cuotas sin interés habilitadas. La única forma de evitar el recargo es comprar previamente los dólares al valor oficial y pagar el consumo directamente en moneda extranjera.
También hay que prestar especial atención a los débitos automáticos, porque en muchos casos el monto ya fue calculado con el recargo. Para evitarlo, es necesario pagar el saldo en dólares antes del vencimiento o gestionar un stop debit por única vez. ARCA aclaró que la mejor forma de evitar percepciones sigue siendo comprar previamente los dólares que se van a usar y luego aplicarlos a los consumos, algo que hoy puede hacerse en los bancos sin límites ni retenciones, marcando un cambio fuerte respecto de los últimos años.
Fuente: Diario Popular
