En diálogo con el periodista Paty Ponce, de Informes Primero, la victima relató que el conflicto se habría iniciado el viernes 16 del corriente, cuando el dueño del comercio le habría realizado comentarios de índole sexual mientras ella se encontraba en horario laboral. Asimismo, sostuvo que este tipo de situaciones se repetían desde el comienzo de su relación laboral, aunque hasta el momento no se había animado a responder.
Siempre de acuerdo con su testimonio, tras advertirle que lo denunciaría, la trabajadora no concurrió a su puesto al día siguiente debido a su estado anímico. Al reincorporarse, el propietario la habría hecho pasar a su oficina donde, con la puerta cerrada, la habría insultado, empujado y notificado su despido, en presencia de otras empleadas, quienes también habrían participado de los agravios.
La denuncia fue radicada en sede policial y la causa quedó a disposición de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades correspondientes.
