La ceremonia comenzó con palabras de bienvenida que destacaron la importancia de honrar a quienes forjaron la historia institucional aquel 6 de enero de 1951. A lo largo de la jornada, se sucedieron los momentos simbólicos: el izamiento y posterior arriado de la Bandera Nacional, la entonación del Himno, el ingreso de las Banderas de Ceremonia al compás de “Mi Bandera” y un conmovedor minuto de silencio que culminó con una suelta de palomas a cargo de la Asociación Colombófila local.
El presidente de la institución, Silvio Cattaneo, centró su discurso en el legado de los pioneros, a quienes definió como “visionarios” que actuaron de forma desinteresada. “Esta gente pensó en el otro, en el prójimo, sin ninguna apetencia personal. Desde un taller, construyeron lo que hoy es una de las instituciones más importantes de la ciudad”, afirmó, subrayando la vigencia del espíritu altruista y la proyección de la entidad hacia las próximas décadas.A continuación, el secretario de Gobierno municipal, Ricardo Stoppani, expresó su “agradecimiento y admiración” hacia el cuerpo bomberil. Con voz emocionada, recordó al bombero Santiago “Chapa” Echeverría, fallecido hace casi dos años, cuyo nombre identifica hoy el Centro de Entrenamiento. “El nombre de los bomberos está en la roca de una comunidad agradecida y en las bases firmes de este cuartel”, reflexionó, asegurando que su memoria trascenderá el paso del tiempo.
La voz de la historia llegó de la mano de Norberto Matteos, familiar de socios fundadores. Con un relato vívido y personal, transportó a los presentes a los humildes orígenes de la institución. Recordó cómo, siendo niño, presenció la firma del acta constitutiva y narró las colectas “casa por casa” para comprar el primer camión. Detalló además cómo la idea nació en el ya desaparecido "Bar Coccia" de la calle 13, y la tenacidad desplegada para conseguir el terreno donde hoy se alza el cuartel, en los antiguos corralones municipales. “Imagínense la emoción que puedo tener yo hoy al volver a ver estos salones… y ya no tener a ningún compañero de esa época”, concluyó, dejando un palpable sentimiento de nostalgia y orgullo.
Entre los momentos centrales de la jornada destacó la develación de una placa conmemorativa a cargo del intendente Esteban Reino, el presidente Cattaneo, el jefe del Cuerpo Activo Federico Mancini, un miembro de la Reserva y la familiar de fundadores Louna Higiana, bendecida posteriormente por el diácono Walter Di Santis.También se rindió un sentido homenaje póstumo a los integrantes de la primera Comisión Directiva, como Pedro Sánchez, Ángel Déramo y Ramón Llobet, entre otros, y se distinguió a los primeros socios protectores: Héctor Cayetano Galella, Juan Cabrera y Juan Rodríguez.
Uno de los instantes de mayor simbolismo fue el sellado de la “Cápsula del Tiempo del 75º Aniversario”, una pieza artesanal creada por el artista local Manuel Pastorino con materiales reutilizados. En su interior se depositaron un casco, cartas e imágenes de los integrantes actuales, con el compromiso de ser abierta el 6 de enero de 2051, al cumplirse el centenario institucional. Este acto representó un puente tangible entre el pasado, el presente y el futuro de la asociación.
La tarde se tiñó de emotividad durante la ceremonia de velas, en la que familiares de bomberos y directivos fallecidos encendieron luces en su memoria mientras sonaban de fondo los violines interpretados por Francisco Butzonich y Guillermina Marín, recordando una extensa nómina de nombres grabados a fuego en la historia de la institución.El acto, que contó con la conducción de Laura Ale y Marcelo Urra, concluyó al caer el sol con el arriado de la bandera y palabras de despedida, reafirmando el compromiso de continuar sirviendo a la comunidad. La convocatoria quedó abierta para el acto central que tendrá lugar el próximo 11 de enero a las 9 horas sobre Av. del Valle esquina 2, un nuevo encuentro para celebrar esta trayectoria de 75 años de entrega, honor y servicio voluntario a Balcarce.
Informe gentileza de Radio Sudestada

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