Trivigno inició su recorrido deportivo en el karting de la AZK, donde comenzó a forjar su vínculo con el automovilismo. Más tarde, consolidó su presencia en la Monomarca Fiat, categoría en la que mostró un crecimiento sostenido y un fuerte compromiso con la actividad. En cada paso de su carrera contó con el apoyo incondicional de su padre, Ricardo, también reconocido por su pasión por el deporte motor.
Sus restos fueron trasladados al crematorio de Miramar, donde familiares y allegados le brindaron el último adiós.
