Al arribar al lugar, el personal policial constató que el individuo ya se hallaba dentro de la propiedad. Durante la intervención, el sujeto sostuvo que la vivienda le había sido alquilada y mostró un supuesto boleto de alquiler que carecía de firmas y validez legal. En contraste, la denunciante presentó la escritura correspondiente, acreditando su titularidad y dejando sin sustento la ocupación.
Tras poner en conocimiento de lo ocurrido a la UFI de Flagrancia, el fiscal interviniente ordenó la formación de una causa por el delito de usurpación. Cumplidos los recaudos legales, el imputado recuperó la libertad en los términos del artículo 161 del Código Procesal Penal.
La vivienda quedó nuevamente bajo resguardo de su legítima propietaria.
