En diálogo con el periodista Alfredo Divito, la fiscal confirmó que la causa avanza con diversas diligencias probatorias ya realizadas y una medida cautelar vigente dispuesta por el Juzgado de Garantías N° 2. Además, aclaró que en el proceso intervienen también el Juzgado de Familia y las asesorías de menores, dado que todos los niños alojados en la institución se encuentran judicializados y bajo medidas de abrigo.
Molina explicó que este martes se formalizó la imputación de dos personas, quienes fueron citadas a declarar el próximo 17 de diciembre en sede fiscal. Ambas están convocadas en calidad de procesadas, lo que implica que se les atribuye la participación en hechos concretos que forman parte de la investigación.
Respecto a la reciente difusión pública de audios vinculados al caso, la fiscal remarcó que la Fiscalía “no tiene ninguna injerencia ni responsabilidad” en esa filtración y que desconoce su origen. Señaló que existen grabaciones incorporadas legalmente al expediente, pero dijo no poder afirmar si son las mismas que circularon por medios y redes. “Lo que sucede por fuera de la investigación no puede ser valorado”, sostuvo.
Consultada sobre la posibilidad de que los menores deban declarar, Molina indicó que, por tratarse de víctimas de corta edad, toda intervención debe realizarse mediante Cámara Gesell, aunque aún no está decidido si esta medida será requerida.
La fiscal también se refirió a las imágenes difundidas en redes sobre elementos presuntamente hallados dentro del hogar. Aclaró que esa constatación fue realizada de forma privada, sin intervención judicial. “Las partes pueden aportar documentación o pruebas, pero no se trató de una diligencia dispuesta por la Fiscalía”, afirmó. Además, pidió evitar el uso de terminología asociada al ámbito carcelario, recordando que se trata de un hogar donde residen niños en situaciones de extrema vulnerabilidad.
Molina evitó brindar detalles sobre versiones relacionadas con la vida personal o los vínculos familiares de los menores involucrados, señalando que se trata de información protegida y que su difusión afectaría su intimidad. “Debemos ser muy cautelosos: son niños con historias de vida muy complejas, que requieren especial resguardo”, subrayó.
Sobre los pasos a seguir, explicó que, tras la declaración de las imputadas, continuará la etapa de instrucción con nuevas diligencias probatorias dentro de los plazos fijados por el Código Procesal. En cuanto a posibles penas o eventuales detenciones, la fiscal consideró prematuro especular, ya que aún deben valorarse todos los hechos imputados.
La fiscal agradeció el interés informativo de la comunidad, pero reiteró la necesidad de manejar la información con prudencia y responsabilidad debido a la participación de menores de edad en la causa.
