El faltazo sería interpretado como un desplante hacia Lula, actual presidente pro tempore del bloque, que apuesta a capitalizar políticamente la foto de la firma de un acuerdo que lleva más de dos décadas de negociaciones y se aceleró en el último año.
El jefe de Estado argentino ya decidió no participar de la reunión del G20 prevista para fines de noviembre en Sudáfrica, siguiendo el ejemplo de Donald Trump, y en su lugar enviará al canciller Pablo Quirno para encabezar la delegación nacional. En ese contexto, Milei también puso en duda su presencia en la cumbre del Mercosur y anticipó que definirá su participación sobre la fecha.
En Brasil dan por hecho que el tratado comercial entre ambos bloques será rubricado en diciembre. Así lo sostuvo Lula, en línea con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “La titular de la Comisión reafirmó su certeza, su creencia y su firme esperanza de que el acuerdo sea firmado al final del año, cuando se realice la cumbre del Mercosur”, declaró el canciller brasileño Mauro Vieira.
El acuerdo fue rubricado a fines de 2024 y, durante el último año, se realizaron las traducciones del texto a los idiomas de todos los países firmantes. El 3 de septiembre fue adoptado por la Comisión Europea, aunque todavía debe ser ratificado por los 27 Estados miembros de la Unión Europea antes de entrar en vigor.
Entre los países que aún se oponen figuran Irlanda y Polonia, aunque la resistencia más fuerte proviene de Francia, cuyo gobierno mantiene una relación cercana con Milei. La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, declaró el domingo pasado que su país no firmará el acuerdo porque representa una “condena” para los agricultores franceses, ya que facilitaría la importación de productos primarios de países como Argentina.
De todos modos, tanto en Argentina como en Brasil estiman que esas advertencias no impedirán que la firma del tratado se concrete antes de fin de año.
Fuente: Diario Popular
