La llama de nuestras raíces
Durante su mensaje, la directora del establecimiento anfitrión, Sandra Fernández, destacó la importancia de mantener viva la memoria colectiva. “Celebrar la tradición no es mirar al pasado, sino mantener encendida la llama de nuestras raíces. En cada palabra, en la música, en una danza o en el mate compartido se expresa nuestra identidad como pueblo”, expresó con emoción.
Asimismo, valoró el trabajo conjunto entre las instituciones educativas rurales al afirmar: “Hoy nos unimos con un mismo propósito: fortalecer la comunidad educativa, encontrarnos y rendir homenaje a quienes forjaron nuestra historia con esfuerzo y compromiso”.
Pilares
Por su parte, la inspectora jefa distrital, Juana Benítez, compartió unas sentidas palabras con la comunidad educativa: “Reflexionando sobre el significado de esta fecha, me emociona verlos reunidos junto a las agrupaciones gauchescas que tanto me gustan”.
“Cuando pienso en José Hernández y en el Martín Fierro, en esa obra tan bella de nuestra literatura, me impresiona cómo desde 1872 seguimos pensando y celebrando nuestras costumbres gauchescas. Siempre imagino la tradición como un triángulo formado por tres pilares: la tradición, los valores y la cultura del esfuerzo. Son tres aspectos que han permitido que, en este paraje y en todo el campo argentino, se mantengan vivas las raíces culturales que tanto nos identifican como país”.
Además, sostuvo que “El Martín Fierro refleja no solo las picardías del gaucho, sino también sus penurias y el esfuerzo que implicaba vivir en el campo. Por eso quisimos acompañar este acto para reconocerlos y homenajearlos”.
Antes de finalizar, la funcionaria saludó especialmente “a todos los maestros rurales, que celebraron su día el pasado sábado. ¡Feliz día y muchas gracias por su dedicación y compromiso!”
Representaciones
Posteriormente, los alumnos ofrecieron diversas presentaciones artísticas. Los más pequeños representaron “El cumpleaños de José”, mientras que Mercedes Fruto, hija y nieta de vecinos del paraje, conmovió al público con su interpretación musical. El cierre estuvo a cargo de las parejas del ballet de la Agrupación Gauchos de Balcarce, que desplegaron una colorida muestra de danzas tradicionales.
El acto concluyó con un cálido aplauso para docentes y estudiantes, quienes, con creatividad y entusiasmo, hicieron posible una jornada cargada de historia, identidad y pertenencia.Una vez más, en el corazón de la ruralidad local, quedó demostrado que la tradición sigue viva y se proyecta con orgullo hacia las nuevas generaciones.
