Indignación: Hogar de Ancianos “La Merced” negó el ingreso a un vecino por su contextura física

En la mañana de este miércoles, familiares de Oscar Fernando Rojas, reconocido periodista de nuestra ciudad, expresaron su malestar luego de que el Hogar de Ancianos “La Merced”, ubicado en calle 16 casi esquina 7, negara su ingreso debido a su contextura física, a pesar de que, según afirmaron, habría disponibilidad de lugar.

Rojas es una persona con discapacidad, diagnosticada con heminegligencia, por lo que su familia remarcó que debería tener prioridad de ingreso en instituciones de este tipo, conforme a las normativas de inclusión y atención preferencial para personas con discapacidad.

Según relató su esposa, Graciela Karaguiozov, durante una comunicación con el responsable del establecimiento, Gerardo Fernández, se le informó inicialmente que existía una vacante y que debía coordinar la admisión con una enfermera identificada como Marita. Sin embargo, en el transcurso de 24 horas, Fernández habría brindado tres respuestas diferentes.

Primero, la hija de Rojas se comunicó con el hogar y le confirmaron que había lugar y que podían acercarse para realizar la inscripción. Al día siguiente, cuando Graciela se presentó personalmente en el establecimiento, fue recibida por el propio Fernández, quien le preguntó si ya había hablado con Marita. Ella respondió que la enfermera le había informado que en ese momento no había cupo disponible, pero que podía intentarlo más adelante. Finalmente, Fernández le comunicó que no podían alojar a Fernando Rojas por su contextura física, pese a que la familia insistió en que el periodista contaba con las condiciones necesarias para el ingreso.

La familia manifestó su profunda disconformidad ante la falta de una respuesta clara y el trato recibido, considerando que se trata de una situación de vulnerabilidad y de una persona que desde hace varios años enfrenta problemas de salud.

“Nos sentimos destratados y dolidos, porque no se trata solo de un lugar, sino de humanidad”, expresó la esposa del periodista, quien además adelantó que harán pública la situación para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.

Finalmente, los familiares llamaron a la reflexión a los responsables del Hogar “La Merced” y pidieron que se revisen los criterios y el accionar en casos de esta naturaleza, apelando a la empatía, el respeto y la prioridad que la ley otorga a las personas con discapacidad.

Hechos como este invitan a reflexionar sobre la necesidad de una mirada más humana e inclusiva en los espacios destinados al cuidado de nuestros adultos mayores. No se trata solo de cumplir con normativas o protocolos, sino de entender que detrás de cada solicitud hay una historia, una familia y una persona que merece respeto y dignidad.

La discapacidad no puede ser motivo de exclusión, y la empatía debería ser siempre el primer criterio de admisión en cualquier institución que se dedique al cuidado y la contención.

El caso de Fernando Rojas nos recuerda que la verdadera humanidad se demuestra en los gestos cotidianos, en la sensibilidad frente a la vulnerabilidad y en la capacidad de las instituciones de poner a las personas por encima de las excusas.

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