El Coronavirus y el deporte: ¿Qué pasará en el plano local?

Hablar de deportes en tiempos de Coronavirus es una verdadera odisea, a sabiendas de que este terrible flagelo hoy ocupa en centro de atención mundial habiendo cambiado la vida del mundo, a raíz de un índice numeral de víctimas que cambia cada minuto. El virus, uno de los peores del que se tiene registro en la historia, pero muy lejos por suerte de otras grandes pestes que jaquearon a la humanidad, como por ejemplo el SIDA o el cólera (las más cercanas en actualidad virósica al COVID19), hoy devora a velocidades impensadas a cuanto núcleo poblacional surja por el mundo. El más afectados de todos: Estados Unidos.

La potencia mundial se ve hoy por hoy reducida a ser la víctima más importante del COVID19, registrando al momento de este informe más de 4 millones de personas infectadas y más de 150.000 fallecidas, habiéndose recuperado poco más de 2 millones, siendo este un tema de prioridad nacional (como en casi todos los países del planeta), a punto tal que podría derrumbar los sueños de relección del polémico Donald Trump en los próximos comicios del país del norte, a realizarse el próximo 3 de noviembre. Volviendo a la peste que azota al mundo, solo en unos en pocos países (casi todas islas) no hay infectados.

El último país en caer como víctima del COVID19 fue Corea del Norte, donde el controvertido gobernante Kim Jong-un, declaró “emergencia nacional” la primera sospecha de caso, de origen importado, aunque para los números oficiales Corea del Norte figura sin contagios. El otro país sin contagios es Tukmenistan. Después hay todo un compendio de islas mayormente ubicadas en el océano Pacífico sin casos activos. En nuestra zona, Islas Malvinas registraba 13 casos hace pocos días, pero ya fueron desactivados integrando así el minúsculo grupo de territorios argentinos sin reporte de casos activos (los hubo) ni fallecidos.




El deporte nacional y el COVID19

Matías Lammens, ministro de Deportes y Turismo de la Nación, consideró que no están dadas las condiciones para el regreso del fútbol en la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia, donde está la mayor parte de los equipos de Primera. En la segunda de semana de julio, la dirigencia del fútbol argentino estuvo formulando el protocolo para la vuelta a las prácticas. La AFA había dado por finalizada la temporada de fútbol el pasado 27 de abril por lo cual las clasificaciones a las copas se definieron con la tabla tal como quedó y no habrá descensos, pero sí ascensos. Por otro lado, el Gobierno autorizó entrenamientos.

Estos son exclusivamente dirigidos a los atletas olímpicos ya están clasificados para Tokio 2021, a disputarse del 23 de julio al 8 de agosto. El automovilismo no pasa por un buen momento y tiene muy bajas expectativas de cara al retorno. La semana pasada, Christian Dose, del TC, se convirtió en el primer piloto argentino en contraer la enfermedad, sumado a eso, y debido al aumento de la “curva de contagios”, los protocolos presentados por el variopinto de categorías siguen guardados en un cajón. El resto de los deportes siguen inactivos, aunque en algunos casos lo hacen de forma instructiva o recreativa.


El Deporte local y el COVID19

El regreso de Balcarce a fase 4 (al momento de este informe se registraban 12 casos), puso en jaque a las actividades permitidas, incluyendo a los deportes medianamente activos como atletismo, mountain bike, ciclismo, natación, pesca, tenis, tenis mesa, paleta y golf, que venían en modo práctica desde hace más de un mes. Sin embargo, el Secretario de Gobierno local, Ing. Ricardo Stoppani, tranquilizó el ambiente asegurando que el cambio de fase no impactará en estas actividades. Sobre el resto de los deportes el panorama es mucho más complicado comenzando por los torneos largos que ya no tienen margen.

El fútbol se arrima cada vez más a lo manifestado por el presidente de la LBF, Emiliano López: “Empiezo a creer que ya no habrá fútbol”. El cálculo salta a la vista, en los cuatro meses que quedan sería imposible hacer un certamen ida y vuelta sin pasar la barrera del 2020/21, ni siquiera alcanzarían los tiempos para un “ráfaga” de una sola rueda, que al menos demandaría 16 fechas, sumando a eso un mes y medio de entrenamiento. El Zonal pugna por tener al menos pruebas libres en el Fangio, pero de competencia no se habla. El hockey no podría jugar su torneo ni aun a doble jornada como lo ha hecho oportunamente.
El tenis de a poco va archivando sus esperanzas de jugar los interclubes, dado a que justamente es un torneo que se disputa a nivel interzonal contra jugadores de Mar del Plata y Miramar. Solo se limita a la práctica de socios y escuelita. Tampoco el básquet y el rugby podrían tener actividad ya que lo hacen dentro de ligas marplatenses. Deportes de contacto como el boxeo, gimnasia, karate o fútbol sintético son los que menos chance tienen de volver, no solo a la actividad, sino también a la práctica. Mucho menos los sociales como ajedrez, bochas, colombófilas o tiro, cuyos participantes conviven largas horas en disputa.

Sí se puede abrir la puerta para los que entran en disputa en el último trimestre, como polo, pato, triatlón o natación abierta, ya que estas prácticas no requieren contacto y su distanciamiento es prácticamente reglamentario. En el caso del polo, la actividad podría volver en octubre o noviembre, aunque no se precisa aún si será en modo competitivo. Similar acción podría ocurrir con el pato. En caso del triatlón y natación abierta, aunque están entrenando desde el trimestre pasado, no se avizora competición autorizada, más allá de que algunos sitios especializados la promuevan. El panorama de competencias para este año es incierto.
Fuente: Accion5
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