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21 de marzo de 2020

Coronavirus: ¿Es ético que Mc Cain continúe trabajando? … ¿Quién le pone el cascabel al gato? ...

El Poder Ejecutivo Nacional exceptuó del aislamiento social, preventivo y obligatorio a las industrias de alimentación y su cadena productiva, entre otros…. Aunque precisó que sus desplazamientos deberán limitarse al estricto cumplimiento de esas actividades y servicios.
Mc. Cain elabora y vende papas cocinadas.
Cierto es que la empresa forma parte de la industria de la alimentación, por tanto está exceptuada de dispensar a sus trabajadores y trabajadoras de concurrir a su lugar de trabajo con el fin de prevenir la circulación y el contagio del virus COVID-19.
Pero también es cierto que todo consumidor/a que desee o necesite consumir papas podrá adquirirlas en las verdulerías, lugar donde expenden también muchas otras hortalizas y frutas, y luego cocinarlas.
Por lo tanto, la labor de Mc Cain no es imprescindible -en este particular momento- para la alimentación de las poblaciones.
Mc. Caín impone a muchos de sus empleados/as a concurrir a prestar tareas.
Cuesta creer que la suspensión excepcional de sus actividades pueda afectar profundamente a esa importante y poderosa empresa extranjera.
Dicen que trabajadores brasileños y de otros países limítrofes entran en contacto con trabajadores balcarceños en sus operaciones de carga o descarga.
Dicen que esto preocupa mucho a quienes trabajan dentro de la empresa
Dicen que a ellos les preocupa que un factible contagio también se extienda inmediatamente sobre miembros de sus respectivas familias
Dicen que hay temor en las trabajadoras y trabajadores a expresar esto a la empresa, por  hipotéticas represalias  (y en otros también)
Conforme al famoso DNU, Mc Cain puede continuar produciendo…. Pero: … ¿es ético que lo haga?
¿Es solidario con la población balcarceña que lo haga?
Tal vez… no.
Entonces…
¿Quién le pone el cascabel al gato?
(Se utiliza la figura del gato debido a que dicha expresión se originó a raíz de una antiquísima fábula que versaba en la historia de un grupo de ratones que deseaban salir de la ratonera para ir a buscar comida pero que les era imposible hacerlo debido a que siempre eran sorprendidos por el felino que habitaba en aquel lugar. Tras reunirse los roedores decidieron que una buena idea para enterarse cuándo se acercaba el gato sería colocándole a éste un cascabel, pero ¿quién sería el valiente que se lo pondría?: Ninguno se presentó voluntario.)
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