Columnistas

31 de enero –San Juan Bosco – Patrono de los magos

Esas personas que son capaces de volver realidad lo inimaginable, capaces de generar un momento tan mágico e imprevisible con, quizás, el objeto mas simple y cotidiano de nuestra vida, capaces de difundir sanamente la palabra ilusión, esas personas, los “Magos”, también tienen su día dentro de los 365 días del año. En un punto determinado de la historia, dos ramas tan alejadas como el Catolicismo y la Magia formaron una unidad; esa unidad tiene nombre y apellido y el 31 de Enero recordamos a San Juan Bosco (1815-1888) como el Patrono de todos los Magos e Ilusionistas

Un poco de historia

El 31 de enero es el día reservado en el calendario litúrgico católico en honor a San Juan Don Bosco. Don no es simplemente una honorificación Italiana para una persona respetada, es el equivalente al título inglés de Sir. Fue mencionado como Don incluso durante su vida por los aldeanos y niños de los que se ocupó.

Muchas personas se preguntan cómo es posible que la Iglesia Católica y la Magia se mezclen tan perfectamente. La explicación es que durante la última mitad del siglo XIX, los pobres de Europa padecían los efectos de la industrialización, Don Bosco vio como la mayor parte de los niños en su pueblo permanecían incultos y excomulgados. Después de la misa los domingos, se juntaba con sus pequeños amigos a contarles las historias de la biblia que había aprendido en la iglesia. Para mantener su atención utilizaba Trucos de Magia mientras relataba las historias.

Como hombre joven, Don Bosco se convirtió en sacerdote y dirigió un ministerio solamente para niños pobres. Necesitó una manera de conseguir niños interesados en venir a la iglesia y de aceptar la ayuda que él ofrecía. Así utilizó rompecabezas, adivinanzas y juegos de  malabares, pero era la Magia la atracción que más acaparaba la atención de los chicos. Las historias que han llegado hasta nosotros por sus contemporáneos incluyen algunos trucos específicos que él realizaba; se dice que era muy bueno para atar tres trozos de cuerda para transformalas luego en un sola soga sin ataduras para explicar el misterio de la trinidad cristiana. También se sacaría monedas de los oídos y cambiaría pequeñas piedras en dinero deleitando a los niños que estaban bajo su cuidado.

Don Bosco comenzó una comunidad de sacerdotes católicos de monjas y de hermanos que todavía hasta el día de hoy ayudan a los niños de la calle y a los jóvenes de pandillas de todo el mundo, incluyendo la ciudad de Nueva York.

Magos católicos de Europa todavía celebran este día mediante la realización de actos a beneficio para niños con necesidades. En los Estados Unidos también hay Magos católicos que celebran este día de otras formas creativas. Aunque esta fecha podría pasar fácilmente, como lo ha hecho otras tantas veces, es gratificante sentarse y reflexionar, seas o no católico, en el “efecto mágico” que tienen los trucos en las personas y especialmente en los niños.

La verdadera Magia ocurre cuando durante la presentación podemos transportar a nuestra audiencia a otra realidad y aun mundo alternativo, incluso si sólo es durante algunos segundos. Ser capaces de mostrar algo fantástico e “increíble” es nuestro principal deseo. La Magia nos permite generar incógnitas, jadeos, risas y dejar con la boca abierta a quien queramos. Intencionadamente dejamos estupefactos, asombrados, hipnotizados, cautivados a las personas, y no asombramos para ninguna otra razón que para ver risas en miles de caras.

No es tan extraño que de nuestro público los que mas valoren sean a menudo los niños: son los más predispuestos a suspender temporalmente sus creencias. Cuando miramos hacia atrás y recordamos el primer Truco de Magia que contemplamos, no es tan difícil ver por qué Don Bosco eligió a la reina de las artes para ayudar a los niños.

Este santo hombre consagró su vida a la religión y a la caridad, y encontró tiempo suficiente para poder desarrollar otro talento, que fue el de ilusionista. Desde su mas tierna infancia utilizó sus dones extraordinarios de prestidigitador para divertir a la gente de su aldea. Y por toda recompensa, él pedia solamente… oraciones.

Giovani Bosco, nació el 16 de agosto de 1815, en Becchi, una aldea del norte de Italia, Castelnuevo D’Asti. Entró en el seminario a la edad de 20 años y el 5 de junio de 1841 fue ordenado sacerdote. Advirtió que empleando sus nuevas habilidades de mago y malabarista podía predicar la palabra de Dios en reuniones de todo tipo, y sus actos fueron sensación en su pueblo. También recibió debido a su fama como cura numerosos ataques por parte de otros adoctrinados a la religión y críticas por celos que no amilanó su obra.

Don Bosco, se dedicó con su amor e “ilusión” a la ayuda de los más necesitados. Creó patronatos y escuelas primarias. Fundó dos Congregaciones y una Orden Tercera – los Cooperadores Salesianos -, que cuenta actualmente con más de quinientos mil miembros. En 1886 Don Bosco viajó a la ciudad de Barcelona donde, en su momento, grandes magos se gestaban, e hizo una profecía diciendo las siguientes palabras: “En el Tibidabo debería ser erigido un templo al Sagrado Corazón de Jesús”. Dos años después, el día 31 de enero de 1888, fallecía Don Bosco, y sus restos son visitados como sagrada reliquia en el Altar Mayor de la Basílica de nuestra Señora de la Ayuda. El 2 de junio de 1920, fue beatificado, y el día 1 de abril de 1934, fue canonizado por S.S. el Papa Pío XI. En consecuencia, como figura humana y artística ejemplar, los ilusionistas lo eligieron como su santo Patrón, celebrando dicha Festividad el día de su fallecimiento 31 de enero

Marcelo Requena   -  El Mago Harry  .

Televisión y estadios.

Lic. Carlos J. Ambatese

Lic. Carlos J. Ambatese El Estado argentino no se hará cargo del fútbol argentino. El fútbol argentino seguirá a cargo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Lo que está en discusión, en estos momentos, es una participación estatal en la televisación de los partidos que la AFA organiza en el marco de los distintos campeonatos locales en sus diversas categorías.

El Estado “compraría” todos o una parte de los derechos televisivos y los comercializaría luego como propietario de esos derechos. Esta comercialización, podría hacerse a través de la televisación pública o por contratos con medios masivos de comunicación privados.

Al disponer de todos los derechos de televisación lo que el Estado podría garantizar es la trasmisión de todos los partidos oficiales distribuidos en todos los medios de comunicación masivos públicos y privados que se mostrasen interesados en participar de la propuesta rompiendo con el cuasi monopolio de las empresas asociadas Televisión Satelital Codificada (TSC), Torneos y Competencias (TyC) y Trisa (que cuenta entre su composición societaria al Grupo Clarín)

De las numerosas informaciones confusas que divulgaron los medios masivos de comunicación podemos extraer algunas conclusiones básicas.

En primer lugar que es la AFA, es decir la Organización que rige el fútbol en la Argentina, quien decide rescindir el contrato que la unía comercialmente con la empresa Televisión Satelital Codificada. Nada tiene que ver el Estado en este problema contractual. ¿Puede la AFA, por decisión unilateral rescindir un contrato que la tiene como parte? Si bien se desconocen los detalles técnicos del contrato en cuestión, ya que todas las partes se han cuidado muy bien de que no se difundan sus condiciones específicas, se entiende que cualquiera de las partes puede pedir rescindir en la medida que cumpla con las cláusulas que seguramente existen para el caso de que una de las partes pidiera la rescisión. En este aspecto habrá que dejar actuar a la Justicia en la medida en que ambas partes se sometan a ella para acordar los términos de la finalización del vínculo comercial. Hasta entonces, todo lo que se hable será de carácter especulativo o con clara mala intención. ¿Desde que parámetros algunos medios plantean el daño que la medida adoptada por la AFA le significa al país en materia de seguridad jurídica cuando son dos entes particulares, sin vinculación con el Estado Nacional, los que mantienen la diferencia contractual? Debe haber miles de contratos que se rescinden día a día en la Argentina entre particulares sin que se ponga en juego la seguridad jurídica del país. Lo extraordinario de los protagonistas en este conflicto no puede convertir en extraordinario un hecho que es habitual en las relaciones comerciales entre particulares.

En segundo lugar, la medida se toma en función de encontrar algún mecanismo, económicamente más provechoso para los clubes que se encuentran atravesando situaciones muy críticas para sus tesorerías. Según las informaciones públicas a las que se accedieron la deuda de los clubes alcanzaría los 700 millones de pesos. Unos 300 millones se le estarían debiendo a la propia AFA y otros 300 millones al Estado a través de deudas impositivas que está reclamando la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). A estas deudas se agregan otras con diferentes bancos privados, con jugadores y con empleados. La incógnita que surge se desprende del hecho de que hace 10 años entre los diferentes clubes debían, entre todos los conceptos detallados, unos 150 millones lo que nos lleva a concluir que el problema podría haberse encarado mucho antes para que los clubes no llegaran a esta situación crítica. ¿Si el fútbol es un negocio tan lucrativo cómo es posible que sus principales protagonistas, es decir, los clubes, tengan semejantes deudas? ¿Quién o quiénes eran los encargados de controlar el accionar administrativo de los directivos de los distintos clubes que es evidente que fueron, en el mejor de los casos incapaces y, en el peor, corruptos? ¿Cómo funciona este negocio de jugadores millonarios y clubes quebrados? Ahora parece ser que la AFA busca vincularse con el Estado para auxiliar a los clubes pero si el Estado se hará cargo de la deuda que los diferentes clubes tienen con la AFIP ¿se hará cargo también de las deudas que con la AFIP pudiesen llegar a tener otras instituciones de nuestro país? ¿Cuál es el criterio para solventar las deudas de los clubes que tienen a sus primeros equipos de fútbol disputando los diversos torneos oficiales y no solventar las deudas de los clubes que no disputan los torneos organizados por AFA? ¿Cómo se garantiza que quienes generaron desastres económicos en sus instituciones y hoy se ven beneficiados por el salvataje del Estado no consideren el hecho como la firma de un cheque en blanco para comenzar nuevas defraudaciones si con el tiempo el Estado volverá todo a foja cero? ¿Cómo se contempla a los dirigentes que administraron bien a sus clubes y hoy no tienen deudas con nadie?

El contrato de trasmisión televisiva del campeonato nacional de fútbol era casi monopólico, no solo perjudicando seriamente en el aspecto económico a muchos medios masivos de comunicación sino generando una situación crítica de negocio solo para unos pocos y no garantizando al hincha el poder disfrutar de los desempeños deportivos de su equipo. Pero no se puede caer en la ingenuidad de no ver que la situación que se está dando a través de la televisación del fútbol de AFA involucra a la puja que venimos observando entre el Gobierno Nacional y el Grupo Clarín. Si bien es cierto que en ocasiones el Gobierno Nacional ha tratado de esconder déficits de gestión acusando al tratamiento que hacen los medios masivos de comunicación sobre diversos problemas es igualmente cierto que determinados medios nacionales (y Clarín es uno de los principales en la materia) han utilizado sus importantes infraestructuras informativas para el desgaste permanente del oficialismo e incluso han apoyado directamente a los sectores opositores en sus estrategias electorales o sectoriales.

La pérdida de los derechos de televisación del fútbol por parte del Grupo Clarín y sus asociados hace presumir que la política de oposición sistemática del medio se incrementará en los próximos meses. Incluso en esta semana, Clarín y sus medios aliados, titularon hasta con la estatización del fútbol. Sorprendió entonces, la decisión de la empresa Televisión Satelital Codificada de recurrir al Encargado de Negocios de la Embajada de EEUU en la Argentina para que desde Estados Unidos se tome parte en el conflicto que la empresa está viviendo con la AFA. Decimos sorprendió, porque el medio está permanente cuestionando la intervención estatal en todo lo que se refiere a negocios privados sin embargo recurre a un organismo estatal (norteamericano en este caso) en busca de ayuda ante la situación. Metáfora del doble discurso basado en los intereses particulares. Quienes son habitué de entretenerse con algunas cuestiones de la historia sabrán que cuando las deudas complicaron los aspectos comerciales de Clarín y el Estado Nacional lo auxilió el discurso del medio no fue tan reacio a la intervención del Estado en las cuestiones de la economía.

El Ejecutivo nacional parece haber ganado su primera batalla en su disputa con el Grupo Clarín pero a no confundirse: la real batalla no puede pasar por el enfrentamiento entre determinado gobierno y determinado grupo mediático sino por una auténtica reforma al sistema de medios del país que garantice libertad de expresión, igualdad en el acceso a los medios, pluralidad de voces y democracia de contenidos.

El Gobierno Nacional hace tiempo que viene bregando por la implementación de una nueva ley de servicios audiovisuales que permita la pluralidad de voces y de expresiones artísticas, culturales, y seguramente también, deportivas para que todos los argentinos alcancen una auténtica democratización de sus servicios comunicacionales. Ninguna gestión presidencial, desde el regreso de la vida democrática en 1983, ha impulsado tanto y hecho tantos esfuerzos para la derogación de la dictatorial ley de radiodifusión en vigencia. Lo que podríamos denominar como la democratización de las trasmisiones de los campeonatos oficiales de la AFA debería significar un nuevo impulso para que se implemente una nueva ley de servicios audiovisuales que democratice todos los aspectos de la vida nacional promoviendo la pluralidad de voces, tema en que nuestros legisladores, que tan atentos parecen estar en otros aspectos, parecen haberse distraído.

Es importante resaltar que el Estado podrá participar en la televisación del fútbol pero tiene que encontrar la forma para que esto no implique ninguna erogación de recursos públicos. Tarea que no resulta tan compleja partiendo de lo redituable que parece ser el negocio de la pelota. Si bien en todos estos días se ha machacado desde los medios perjudicados por la medida de la AFA con el hecho de que el Estado aporte 500 millones para el fútbol habiendo tantos temas urgentes que solucionar en el país lo real es que el Estado compensaría esos recursos solo contemplando lo que ingresaría por recursos publicitarios en la televisión pública o con lo que se ahorraría en erogaciones publicitarias propias en los espectáculos futbolísticos que se trasmitirían por la televisión privada.

Tampoco existirían conflictos laborales ya que las empresas que actualmente manejaban la televisación del fútbol tercerizaban en otras empresas PYMES las trasmisiones con lo que la nueva situación deberá contemplar la contratación de esas mismas empresas PYMES lo que no solo garantizaría el sostenimiento de los puestos de trabajo sino calidad en los contenidos a trasmitirse.

Es claro que el fútbol es una expresión deportiva y cultural representativa de la Argentina actual. No vamos a entrar en los pormenores de esta realidad argentina solo por una cuestión de espacio pero negar la significación de este deporte para el promedio de la población de este país, al menos para la población masculina, es un sinsentido. Pero hay innumerables actividades representativas de la argentinidad (si es que esta realmente existe) que, con el mismo criterio, deberían estar recibiendo millonarios apoyos estatales para poder ser consumidas masivamente por el promedio de la población argentina. Es correcto que el Estado Nacional apoye al fútbol en la medida que encuentre los mecanismos para apoyar a todas esas otras actividades de nuestra identidad nacional.

El tema da para mucho más. Seguramente en próximas columnas seguiremos planteando nuestras inquietudes sobre este conflicto y sus reales consecuencias a futuro.

La ocasión se presenta propicia para que entre la AFA, el Estado Nacional y el empresariado nacional mediático encuentren los instrumentos ideales que garanticen fútbol televisado para todos, al mismo tiempo que desarrollo institucional y comunitario de todos los clubes del país. En este aspecto es en donde se cree que parte del tema se ha desvirtuado en los análisis. Una cosa es reestructurar la televisación del fútbol nacional y otra (muy distinta por cierto) es reestructurar al fútbol argentino como deporte popular.

El problema del fútbol argentino no es que Independiente de Avellaneda deba tanta plata o River Plate tanto otra (solo por nombrar a algunos). Ni siquiera que la televisación sea pública, privada, mixta o que los partidos no se televisen. El problema del Fútbol Argentino es que los clubes de ciudades como Balcarce (y tantas otras) no puedan sostener divisiones inferiores competitivas y no puedan presentar equipos oficiales de primera en los campeonatos que organizan las respectivas ligas locales. El problema es que las ligas municipales hayan pasado de tener 20 clubes a tener 5. Problema que más que de las ligas locales es de las comunidades que ven extinguirse sus lugares de encuentro, diversión, socialidad y desarrollo comunitario.

Pensar en un fútbol argentino grande sin ligas amateurs que lo sostengan es como pretender tener universidades serias sin escuelas primarias y secundarias serias.

Si el Estado argentino va a tomar cartas en el asunto debería empezar por exigir que desde los estamentos en donde el fútbol es un negocio más que redituable se instrumente una política que permita crecer y recuperar solidez a los clubes barriales de las distintas localidades del interior.

El poder disfrutar de todos los partidos de fútbol del campeonato nacional por televisión va a estar bueno, pero mucho más bueno estaría poder disfrutar de un Estadio Gral. Balcarce lleno de familias disfrutando de un espectáculo futbolístico que tuviese como protagonistas a los diferentes clubes de la ciudad. Las dos cosas son posibles y este debería ser el objetivo de todos. Muchas gracias.

9 de agosto

Lic. Carlos J. Ambatese

carlos ambatese Podríamos hablar sobre varios aspectos de la realidad argentina que se han sucedido en los últimos días. Se continúo con el llamado diálogo político entre el gobierno nacional y varios sectores de la oposición. Se ha comenzado el debate parlamentario sobre la derogación de los llamados superpoderes. El gobierno nacional ha otorgado nuevos beneficios a los sectores agropecuarios que posibilitarán una mayor exportación de carnes. La Iglesia Católica, en la presentación internacional de la próxima colecta Más por Menos, ha hecho referencia a la situación de la pobreza en la Argentina y esto ha generado la consecuente reacción del gobierno nacional. El aumento en las tarifas del gas en red han provocado fuertes reacciones de los usuarios empezando a analizarse la posibilidad de que los incrementos queden anulados, al menos provisoriamente, hasta que se evalúen las situaciones particulares. Muchos temas en la actualidad argentina.

Podríamos hablar sobre todos y cada uno de estos temas pero hemos decidido hablar de lo auténticamente importante. Por eso nos referiremos hoy a las niñas y los niños de nuestro país y del mundo haciendo alusión a que mañana se celebra el día que los homenajea.

La celebración del día del niño tiene su origen en los primeros años del siglo XX. En 1924, en Ginebra, la entonces Liga de Naciones conocida actualmente como la Organización de las Naciones Unidas, creó la Primera Declaración de los Derechos del Niño en un intento de proteger a la infancia en vista de las atrocidades vividas, principalmente, por los niños europeos durante la Primera Guerra Mundial. En aquella ocasión “los hombres y mujeres de todas las naciones, reconocen que la humanidad debe dar al niño lo mejor de sí misma”.

Concluida la Segunda Guerra Mundial y en el marco de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Organización de las Naciones Unidas aprobó la Segunda Declaración Universal de los Derechos del Niño que ampliaba la protección de derechos otorgados por la Primera Declaración y, en 1959, una nueva incorporación de derechos dio origen a la Tercera Declaración de los Derechos del Niño. Es justamente aquí, el 20 de noviembre de 1959, cuando se comenzó con la idea de establecer mundialmente una fecha como “Día del Niño”.

Sin embargo, siete años antes de los sucesos descriptos, es decir en 1952, la Organización de Estados Americanos y UNICEF redactaron la Declaración de Principios Universales del Niño. En esa oportunidad, para América, se decidió que cada país debería fijar una fecha para festejar el día del niño.

Al celebrarse mundialmente en 1979 el Año Internacional del Niño se propuso la incorporación a la Tercera Declaración de algunos aspectos jurídicos que hicieran a la ejecución de lo establecido anteriormente. De esta manera durante 10 años, un Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas examinó y amplió el texto de 1959 dando origen a la Convención sobre los Derechos del Niño que fue ratificada y entró en vigor con fuerza legal para todos los estados parte el 2 de septiembre de 1990.

A partir de esta ratificación diferentes países fueron estableciendo sus respectivos días de los niños. Por ejemplo, Bolivia, Colombia, España y México festejan este día en el mes de abril. Brasil, El Salvador, Guatemala lo hacen en octubre. Ecuador, Nicaragua, Polonia y China festejan en junio. Al igual que en Argentina, Chile, Perú, Uruguay y Paraguay celebran el día del niño en agosto.

Paraguay es un caso especial al respecto ya que la fecha declarada como día del niño, que es exactamente el 16 de agosto, se relaciona con un hecho trágico de la historia de aquel país conocido como La Batalla de Acosta Ñu ocurrida en 1869 en el marco de la Guerra de la Triple Alianza. En aquella ocasión Bernardino Caballero envía un batallón de niños disfrazados de adultos para que el enemigo los tome como tales y les presente batalla. Por seis horas los niños paraguayos resisten las embestidas de los ejércitos de la Triple Alianza quienes terminarán incendiando el campo de batalla con el ejército infantil incluido. En la batalla se enfrentaron 20000 soldados de experiencia contra 3500 chicos paraguayos. En homenaje a aquellos chicos quedo instaura la fecha como Día del Niño.

En Argentina la Convención sobre los Derechos del Niño fue ratificada a fines de 1990 por el Congreso Nacional e incorporada como Convención Internacional a la Constitución Nacional en la reforma del 94.

En nuestro país existen dos fechas relacionadas a la infancia. La más conocida de ellas es el tradicional día del niño que se celebra el segundo domingo del mes de agosto. Hasta la década del 90, el día del niño en el territorio nacional, se festejaba el primer domingo de agosto, hecho que fue modificado a pedido de la Cámara del Juguete aduciendo que en el primer domingo de agosto los padres, en muchas ocasiones, aún no habían cobrado sus sueldos, y por lo tanto, a esa altura del mes se encontraban imposibilitados de realizar regalos a sus hijos. Después de un lobby importante de parte del sector empresario de los juguetes nuestros representantes de entonces decidieron establecer como Día del Niño al segundo domingo de agosto de cada año, desvirtuando la esencia de la fecha que, indudablemente apuntaba a ser una jornada de reflexión y difusión de los derechos de los niños y no una instancia de crecimiento comercial par algunos.

Pero decíamos que hay dos fechas relacionadas a la infancia en la Argentina. Por decreto 1406 de diciembre del 98, el entonces presidente Menem estableció el 25 de marzo de cada año como el día del niño por nacer. La fecha fue escogida por ser el día en que los católicos celebran la Fiesta de la Anunciación cuando Jesucristo fue concebido en el seno de María. La primera celebración oficial del día del niño por nacer se realizó en 1999 y desde entonces, con poca trascendencia en la opinión pública, la fecha se encuentra instalada dentro del calendario oficial de eventos nacionales.

En la Argentina habitan más de 12 millones de niños. Casi 2 millones viven por debajo de la línea de la indigencia y 4 millones son pobres. Más de 20000 se encuentran alojados en centros estatales de asistencia o de protección. 3000 de ellos están literalmente privados de su libertad. Cada 4 días se pierde un chico en la Argentina. Cada 6 meses uno desaparece sin que se vuelva a saber de él. En estos momentos hay 108 chicos desaparecidos en el territorio nacional. Solo algunos datos dentro de muchos otros. Números, tristes números que no se debaten tanto en esta Argentina tan propensa a los números, tan proclive a debatir todo aquello que suena a negocio pero que permanece tan callada ante lo realmente importante. ¿Cuántos minutos de televisión se han dedicado en esta semana a la situación de la infancia en la Argentina? ¿Cuántas líneas escritas sobre este tema en los medios gráficos? ¿Cuántos espacios se dedicaron a la búsqueda de chicos perdidos? ¿Cuántos a la publicidad de juegos y juguetes para regalar el próximo domingo?

Este 9 de agosto, por el bien de nuestros niños, retomemos el sentido original de este importante día y recordemos que:

El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños, sin excepción alguna, ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensando todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente de forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a la que se atenderá será el interés superior del niño.

El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberá proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y posnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

El niño física o mentalmente impedido o que sufra de algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidaad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

El niño tiene derecho a recibir educación, que sea gratuita y obligatoria, por lo menos en las etapas elementales. Se dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deberán estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo que pueda perjudicar su salud o su educación, o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquiera otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías al servicio de sus semejantes.

A medias

Lic. Carlos J. Ambatese

Lic. Carlos AmbateseLa imagen lo dice todo. Cuatro hombres (no podía ser de otra manera, para ellos lo femenino no se asocia a lo dirigencial) Cuatro brazos derechos levantados (tampoco podía ser de otra manera: no iban a levantar la izquierda). Cuatro puños cerrados. Entonan el Himno Nacional porque hasta del himno de todos los argentinos quieren adueñarse. Otrora canción patria, hoy marcha sectorial. El lugar: el salón de actos del Pabellón Rojo del predio de la Sociedad Rural en Palermo. La ocasión, una conferencia de las tantas organizadas con motivo de la Exposición Anual de la institución. En este caso con tribuna, mejor dicho: con hinchada.

Biolcatti. Llambías. Buzzi. Garetto son sus apellidos. Dirigentes agropecuarios.

Se miran, conversan entre ellos. Escriben vaya a saber uno que cosa en esos particulares momentos. Sonríen. Se sienten triunfadores. Ganadores. Seguros de que el futuro les traerá solo alegría.

Nombran a Aníbal Fernández y la hinchada abuchea. Se ve que el actual Jefe de Gabinete no tiene muchos amigos en la Sociedad Rural. Llambías y Biolcatti vuelven a sonreír. Se miran. Bromean. Los micrófonos de la mesa registran una conversación inconveniente entre ellos sobre el menosprecio del sector rural al diálogo propuesto por el Ejecutivo Nacional. Ellos no se dan cuenta pero no importa porque eso igual no saldrá por los medios masivos de comunicación. Amigos son los amigos. Nadie les preguntará nada. No se verán en la incomodidad de tener que explicarle al resto de los argentinos por qué menosprecian el diálogo que ellos mismos exigieron al gobierno.

Buzzi escribe. No levanta la cabeza pero gesticula en consonancia con sus socios en el enlace. Él fue a otra escuela, a una en donde la lucha pasaba por otro lado. Igual no traiciona del todo sus ideales o finalmente ¿no estaba sentado a la izquierda de Biolcatti? ¿No es claro con ese hecho que la Federación Agraria está a la izquierda de la Sociedad Rural? Sigue escribiendo y gesticulando. Los otros sonríen. Todos sonríen. Sus mediáticos amigos dirán que sonríen socarronamente, con ironía. Parece soberbia, pedantería pero si los medios masivos dicen socarronamente será socarronamente.

Llambías reinvidica a Martínez de Hoz. Subrepticiamente aclara que al abuelo (uno de los fundadores de la Sociedad Rural) y no al nieto (ex Ministro de Economía de triste memoria para el trabajador argentino). Pero habla del nieto y no del abuelo. Kirchner habló del nieto y él hace referencia a las expresiones del ex presidente. Aclara porque hablar directamente del nieto ya sería mucho, una línea directa a lo políticamente incorrecto.

Quieren cero retenciones para todos los productos menos la soja. Con la soja están dispuestos a entregar un cuarto de sus ganancias en concepto de retenciones. Proclaman públicamente preocupación por el desfinanciamiento del Estado, pero exigen cero retenciones. El desfinanciamiento del Estado no es que las bóvedas del Banco Central se queden sin billetes, es que los trabajadores argentinos asuman los costos de ese vaciamiento. Los jubilados, los maestros, los obreros de la construcción, los peones rurales, los desocupados… Tantas veces, a lo largo de la historia nacional, los sectores trabajadores se han hecho cargo de tantos vaciamientos en la Argentina que hasta parece que uno más ni siquiera les importara ni a las mismas víctimas.

Es imposible un diálogo serio en estas condiciones. Ellos y los otros lo saben. Todos lo sabemos. Pero habrá que dialogar porque aunque no sea serio no queda bien negarse al diálogo en estos momentos. Ambos sectores, gobierno y campo, dialogan para ganar tiempo aunque el promedio de la ciudadanía se pregunte para qué querrán ganar tiempo ambos sectores. No existen los milagros en política. Existen los procesos políticos con consecuencias económicas, políticas, culturales y sociales. Los milagros son de otro rubro con el que preferimos, en este momento, no meternos.

La cuestión no pasa por un enfrentamiento gobierno – campo. El enfrentamiento es entre fuerzas progresistas y conservadoras. En el mejor de los casos, neo progresistas y neo conservadoras pero es más o menos lo mismo de siempre. El problema es que los neo conservadores son neo conservadores, sin medias tintas, y los neo progresistas son medio neo progresistas. Ser medio progresista no sirve; menos aún cuando enfrente se tiene a los todo conservadores. Ser todo progresista no funciona si muchos de quienes serán los beneficiarios directos de ese progresismo no están dispuestos a la paciencia, el compromiso, el sacrificio y el coraje que todo progreso necesita.

Terminamos, lamentablemente, como desde hace más de un mes, hablando de la crítica situación que está atravesando la República de Honduras. Desde hace días se espera el regreso del presidente Zelaya a su país luego del golpe de estado que lo derrocara en forma violenta el pasado 28 de junio. Las instancias diplomáticas parecen haberse agotado más allá del intento de la dictadura y sus medios adeptos de ganar tiempo. Deseamos un feliz ingreso del presidente legítimo. En paz. Sin más violencia. Sin hechos que se tengan que lamentar por siempre en la historia de Honduras. Que reine la cordura pero siempre partiendo del respeto a la Constitución de ese país y a su sistema democrático. Toda Latinoamérica debe mirar, en estos momentos, a Honduras porque allí sospechamos que pueden verse los primeros síntomas de un viejo flagelo que a nuestro continente le ha costado muchos muertos y muchos odios. Creíamos, supusimos… quisimos creer que estábamos definitivamente inmunizados. Pase lo que pase en los próximos días, y esperemos que sea lo mejor para el pueblo hondureño, Honduras nos ha demostrado lo equivocado que estábamos. Una vez más, nuestra solidaridad para todo el pueblo de Honduras víctima de un cruel y violento golpe de estado. Muchas gracias.

La educación, la cultura y Moreno (no Mariano sino Guillermo)

Lic. Carlos Ambatese

Lic. Carlos AmbateseNuevos cambios en el gabinete del gobierno nacional se han producido. El más trascendente de ellos ha sido el reemplazo en el Ministerio de Educación de Juan Carlos Tedesco para que asuma sus funciones Alberto Sileoni. El ministro saliente seguirá cumpliendo actividades dentro el Ejecutivo Nacional desde la creada Unidad de Planeamiento Estratégico de Evaluación de la Educación.

El cambio ha pasado casi desapercibido para la opinión pública. Los medios masivos de comunicación solo han dedicado alguna escueta crónica al hecho y estrictamente con fines informativos sin ofrecer mayores comentarios al respecto. Igual situación se vivió hace 20 días cuando Cristina Kirchner decidió el reemplazo en la Secretaría de Cultura de José Nun y la asunción de Jorge Cossia.

Dice mucho de la idiosincrasia de los argentinos el hecho de que nos preocupemos tanto por el reemplazo de un Ministro de Economía y, sin embargo, pasemos casi por alto la sustitución de nuestros principales dirigentes nacionales en el terreno de la cultura y la educación. Es habitual escuchar, en charlas de café, de colas de banco, en debates televisivos y en cuanta conversación política anda suelta que los problemas de la Argentina se resuelven con la educación pero, aun quienes sostienen esas charlas, serían capaces de mencionar el nombre del actual, el anterior y posiblemente los últimos 5 ministros de economía pero incapaces de recordar quien es el ministro nacional de educación del presente.

Nuestros medios masivos de comunicación nos instalan una agenda en donde los temas relacionados a la cultura y a la educación son siempre marginales a los principales temas. En relación a la cultura es habitual que quede incluida en la categoría espectáculo, lo que no solo es una aberración discursiva, sino que entre la cantidad de espectáculos y la vorágine de los mismos que se da en la actualidad, la cultura queda absolutamente desguarnecida. Se sabe que la cultura tiene otros tiempos y otras formas y que, demás está aclararlo, conceptualmente representa otros significados.

En cuanto a la educación el tratamiento que se hace en los medios, que no sea en períodos de modificaciones a las leyes específicas del sector, termina siempre relacionándose con paros docentes, violencia en las aulas o estado de los edificios. Seguramente el disponer de información sobre estos aspectos es importante para la sociedad, pero se me ocurre que es desvirtuar el concepto de educación en su real magnitud y reemplazarlo por cuestiones que son más policiales o de naturaleza social más que educativa.

No existe, en los medios masivos de comunicación, un debate sobre la cultura y la educación por la cultura y la educación mismas. Siendo los medios empresas privadas con fines de lucro cuyo objetivo es la mayor utilidad comercial para sus propietarios se entiende que ese debate no se da porque no debe tener mayor capacidad de venta en la sociedad. La realidad es que, saliendo de los círculos académicos específicos, el debate sobre la trascendencia de la cultura y la educación no se registra en la sociedad aún cuando en el terreno de los discursos todo el mundo se muestre preocupado por la situación de la cultura y de la educación. Existe una especie de hipocresía colectiva en este tema. Es políticamente correcto manifestarse como defensor de la cultura y la educación, el problema que lo políticamente correcto en estos temas queda solo en el terreno de las manifestaciones.

Pocos se han explayado sobre los cambios de referentes de ambas áreas en el plano nacional o sobre las gestiones realizadas por los funcionarios salientes. Carlos Fernández, ex ministro de Economía, tuvo muy bajo perfil. Sergio Massa, ex jefe de gabinete, no cumplió con las expectativas previas. ¿Y José Nun, ex secretario de Cultura? El gobierno nacional, en el marco del diálogo político, ya se ha reunido con las principales fuerzas políticas de las últimas elecciones legislativas ¿Cuántos de los referentes de la oposición que han participado de las reuniones ha solicitado al ejecutivo nacional un aumento en el presupuesto para áreas como la Secretaría de Cultura o el Ministerio de Educación? Tampoco parece ser que haya sido un tema de agenda del gobierno nacional durante esas reuniones.

La indiferencia de la sociedad hacia las designaciones de Sileoni y Cossia y la relevancia que esa misma sociedad otorga a otros nombramientos de funcionarios es una metáfora de un país que sigue, en muchos aspecto poniendo el carro delante de los caballos. No hay pueblo que se desarrolle si no es a través de su cultura y su educación. Estás áreas deberían ser las de trabajo prioritario y prioritaria atención. Si crecemos cultural y educativamente crecemos en todos los otros aspectos. Sino nos condenamos a un subdesarrollo crónico en donde seguramente siempre recordaremos insultantemente al Ministro de Economía.

A propósito del Ministro de Economía, en estos días se han instalado con fuerza las medidas anunciadas por Amado Boudou en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, más conocido por su sigla INDEC.

Es imperativo corregir las estadísticas nacionales para que el país disponga de un instituto estadístico de datos sólido y confiable. Si bien los principales dirigentes opositores y los distintos medios masivos de comunicación críticos del gobierno nacional han instalado que el problema con el INDEC pasa por el Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno y su Índice de precios al consumidor lo cierto es que el INDEC tiene una deuda mucho más grande con la comunidad argentina y que data del Censo Nacional del 2001 y de los censos sectoriales del 2004 y la solución para este desquicio excede la figura de un funcionario, aunque la exclusión de este pudiera resultar oportuna.

Surgen muchas preguntas en este tema. ¿Cuál el verdadero problema del INDEC? ¿Qué es lo que auténticamente se cuestiona? ¿Todo queda limitado a la figura de Guillemo Moreno? ¿Es posible que exista un funcionario que haga y deshaga a su antojo con el mundo empresarial solo a partir de sus supuestas prácticas patoteriles? ¿El problema es absolutamente metodológico debido a que las herramientas utilizadas por el Instituto no son las adecuadas para la tarea que debe realizar? ¿Por qué Cristina Fernández se resiste a remover a Moreno de sus funciones cuando pareciera ser este funcionario quien más desgaste político le estaría implicando a su gobierno? ¿La salida de Moreno del Gobierno es un reclamo del ciudadano común de la Argentina o es la clase dirigente opositora quien se ha encarnizado con el funcionario hasta instalarlo como el responsable de todos los males? Si la presencia de Moreno en el gobierno le hace tanto mal a la gestión de Cristina Fernández ¿por qué hay tanto interés de la oposición en qué Moreno se vaya cuando su permanencia acrecentaría las posibilidades electorales de los opositores?

De igual forma sería importante que los análisis empiecen a hacerse, al menos, un poco más equitativos. Si el INDEC distorsiona ciertas estadísticas en función de los intereses del gobierno nacional y esto lo ha transformado en un ente sin prestigio ni confiabilidad, ese desprestigio y esa falta de confianza en sus números también deberán ser considerados cuando difunde números que le son adversos al gobierno. Si el 0.4% como índice de precios al consumidor, es decir, la inflación de junio, es mentiroso porque el Instituto mide cualquier cosa, tampoco debe ser verdad que el crecimiento de la Argentina en ese mes fue de 0% porque no habría por qué suponer que quien mide cualquier cosa para un índice no midiera cualquier cosa para otro indicador similar.

En definitiva, el problema no son las buenas o malas estadísticas que produce o deja de producir el INDEC. Según algunos datos revelados recientemente, uno de los principales reclamos de las clases trabajadoras hacia el gobierno nacional pasan por lo que ciertos niveles de inflación estarían significando para sus ingresos mensuales y la forma en que esta situación es negada por el ejecutivo.

El problema son los niveles de inflación real que son los que realmente socavan la capacidad salarial de los trabajadores. Problema que debe también analizarse en su real magnitud, porque si bien cierto que la inflación del almacén es claramente superior a la inflación de la casa de gobierno es igualmente cierto que la Argentina parece haber superado los períodos hiperinflacionarios como para que al hablar de inflación ciertos sectores lo hagan desde el tremendismo económico. No hay indicio económico alguno que haga presagiar desastres inflacionarios a la vista y quienes incentivan esos análisis trabajan en conjunto con el descalificado INDEC en la generación de incertidumbre en la sociedad. A unos y a otros se les pide desinterés particular para este tema.

La problemática del INDEC se encuentra atravesada por las mismas discrepancias ideológicas y políticas de todos los análisis que se realizan en este momento, en este país. Incluso este que yo mismo escribo. La camiseta que uno se coloque determina la hinchada en la que piensa colocarse para gritar los goles. No se cuestionan esas divergencias ideológicas o políticas sobre el tema sino la falta de blanqueo sobre los intereses sectoriales que se ocultan detrás de ellas. Quizás, solo quizás, en uno de los pocos temas en que hemos avanzado en los últimos años en forma significativa sea la visibilidad que han cobrado las diversas manifestaciones públicas. Quien es quien en el mapa de la Argentina y cuales son realmente los intereses sectoriales representados por cada uno. De sostenerse, el proceso no será más sereno pero si, al menos, será más transparente. Igual el recorrido hacia este sinceramiento parece ser extenso y lleno de dobles discursos.

Es muy probable que Guillermo Moreno no sobreviva mucho tiempo más en sus funciones en el gobierno de Cristina Kirchner. La presión conjunta de la clase política opositora e incluso de algunos sectores oficialistas, de los sectores empresariales y de algunos de los principales medios masivos de comunicación, tarde o temprano, dará los frutos que ellos esperan. Cuando suceda, la medida no será tildada de acertada sino que se presentará como una clara señal de debilidad del ejecutivo por los mismos actores que hoy exigen esa medida en función de la calidad del gobierno. Por eso, por ahora, Moreno se queda. El gobierno nacional parece haber iniciado un carrera contra el tiempo cuyo punto de largada son los cambios en el organismo estadístico realizados desde el Ministerio de Economía. Si se logra recuperar, a partir de las modificaciones anunciadas, la eficiencia técnica y la credibilidad social del organismo se estará logrando no solo mejorar la confección de los índices sino evitar las chicanas de la oposición en este rubro. Entonces, Moreno pasará a ser un perfecto desconocido. Entonces será la hora de que gobierno y oposición charlen un ratito sobre lo realmente importante, es decir, como mejorar la capacidad salarial de los trabajadores sin generar procesos inflacionarios. Muchas gracias.

Algo más que simples diálogos

Lic. Carlos J. Ambatese

Lic. Carlos J. AmbateseLa semana se termina sin grandes acontecimientos. Lo resaltable pasa por el comienzo del diálogo político entre el Gobierno Nacional y algunos sectores de la oposición que, al menos, ha implicado un calma relativa después de varios meses de crispaciones permanentes.

La primera fecha del diálogo tuvo como protagonista al Acuerdo Cívico y Social que, luego de una serie de condiciones especiales, aceptó el envite del oficialismo y sentó a casi todos sus máximos dirigentes en la mesa de diálogo. Casi todos, porque Elisa Carrió decidió (e hizo decidir a algunos) no concurrir a la propuesta e irse de vacaciones.

El hecho generó ciertos roces en la interna partidaria de la Coalición Cívica. Parece que la actitud de Carrió disgustó bastante a dirigentes como Margarita Stolbizer y fue consecuente con el oportunismo crónico de Julio Cobos que enseguida aprovecho la ocasión para comenzar a sumar porotos en su favor en la interna que sostiene con Carrió para ocupar la candidatura presidencial 2011 en ese espacio político.

Llamó la atención la fuertes críticas que realizó Stolbizer sobre las actitudes de Carrió, sobre todo teniendo en cuenta que, hace apenas 20 días, el Acuerdo Cívico y Social se vanagloriaba de la unidad de todos sus dirigentes lo que la había conducido a transformarse en la principal fuerza opositora resultante de las elecciones legislativas del 28 de junio. ¿Duró apenas 20 días la unidad de todos sus dirigentes? ¿Ante la primera toma de decisiones las diferencias entre ellos no pudieron conciliarse? ¿Era el Acuerdo Cívico y Social solo una alianza política con fines electorales anti kirchnerista pero sin consistencia ideológica o capacidad de consensos internos?

Esta semana que comienza, la mesa de diálogo, tendrá como protagonistas a los dirigentes de Unión PRO. La atención se centrará principalmente en la actitud que asumirán Mauricio Macri y Francisco de Narváez.

El diálogo fue propuesto por el Gobierno Nacional con un primer objetivo que consistía en el análisis de una posible reforma política. Se busca, por un lado, recuperar la vigencia de leyes que regulan el financiamiento de los partidos políticos (en este caso leyes vigentes que han sido sistemáticamente violadas por diferentes agrupaciones políticas en las recientes elecciones sin que nadie se sintiera afectado por el hecho) y, por otro lado, reinstalar leyes que permitan la realización de internas abiertas y simultáneas.

Siempre se ha defendido la reconstrucción de los partidos políticos y toda iniciativa en ese sentido es bienvenida. La existencia de partidos políticos sólidos, aún en períodos no electorales, es considerada una herramienta imprescindible de la democracia y, en el caso de la Argentina, se estaría cumpliendo con lo establecido por nuestra Constitución Nacional que claramente expresa que “los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático” La pregunta que surge sería ¿puede la clase dirigente, que con sus actitudes mezquinas, condujo a la disolución de los partidos políticos del país, ser ahora quién reconstruya lo que sistemáticamente destruyó?

El financiamiento de las campañas electorales es un aspecto de suma importancia en la vida democrática. No solo trasparenta el accionar político sino que tiene que permitir la igualdad de oportunidades entre las distintas ofertas políticas. Que se entienda con toda claridad: la igualdad de oportunidades de los candidatos en una campaña electoral es directamente proporcional a la igualdad de posibilidades de los electores en un acto electoral.

En la Argentina de hoy, el financiamiento electoral está regulado por la Ley 25600, actualmente en vigencia. Para quien desee informarse más sobre lo regulado por esta ley le sugerimos remitirse directamente al texto de la misma que es muy claro en cuanto a lo permitido y lo prohibido. Solo de ejemplo decimos que la ley permite un gasto de 1 peso por elector como máximo para una campaña política.

En la provincia de Buenos Aires los candidatos hubiesen podido gastar en la reciente elección legislativa una cifra total levemente superior a los 10 millones de pesos. Si Francisco De Narváez ha manifestado públicamente un gasto de campaña diario de 870000 pesos y la campaña oficialmente dura 30 días se deduce que el diputado electo por Unión PRO gastó 26 millones de pesos. Dejemos de lado la violación de De Narváez al período electoral comenzando la publicidad electoral con mucha anterioridad a lo reglamentado porque solo se constituiría en un agravante de la situación. Si pensamos en la campaña realizada por el Frente para la Victoria en la provincia no hace falta ser muy observador para deducir que también desde esta fuerza política se violó lo establecido por la ley 25600. ¿Pueden hoy quienes han violado recientemente la ley vigente ser lo que se pongan de acuerdo en no violarla a futuro y que encima esto sea creíble, no solo recíprocamente, sino por el conjunto de la sociedad?

Las últimas elecciones legislativas han dejado de manifiesto la carencia de representatividades por parte de la sociedad argentina. Aún cuando en lo simbólico el resultado fue usado por la oposición y apoyado por lo grandes medios masivos de comunicación como negativo hacia el oficialismo, los números fríos indican que ninguna de las fuerzas políticas que participaron tienen una base electoral sólida. Todas recibieron un voto en contra de, al menos, un 70% de la población.

La única reforma política válida en la Argentina será aquella que conduzca a una renovación absoluta de sus cuadros dirigentes. Todo lo demás son estrategias poco loables de nuestros actuales dirigentes, oficialistas y opositores, tendientes a perpetuarse en los principales espacios de poder.

En esta semana también se cumplió el primer año de, quien lo duda, la principal contienda legislativa en los últimos 20 años: la derogación de la resolución 125 sobre fijación de retenciones móviles.

El aniversario coincide con una vuelta de ciertos sectores agrarios a los primeros planos de la política nacional, no solo por algunos resultados electorales en los que su influencia habría sido determinante sino por su posible incorporación en las instancias de diálogo abiertas por el Gobierno Nacional para hacer sentir sus quejas y reclamos sectoriales.

Se vuelve a hablar de la mesa de enlace y de la crítica situación por la que están atravesando los productores rurales debido a las políticas implementadas desde el gobierno nacional. Los más duros piden la anulación absoluta de las retenciones. El ala más moderada, en cambio, plantea algunas reducciones en las retenciones. La lógica de tratamiento del tema sigue siendo la misma. Se cuestionan las retenciones y la poca rentabilidad del campo argentino. Se siguen obviando las discusiones sobre lo que las retenciones significan como herramienta de distribución de la riqueza y lo que el concepto “campo argentino” representa en su totalidad. Todo hace presuponer que los productores bonaerenses votaron contra el gobierno nacional. Igual que se debe presuponer que los viñeteros sanjuaninos votaron a su favor. Ambos, sojeros bonaerenses y viñeteros sanjuaninos son campo argentino.

En cuanto a la situación crítica del sector agropecuario de la pampa húmeda, esta semana se ha conocido un informe al respecto confeccionado por el INTA (organismo público con alto prestigio entre los productores rurales) que, entre otros datos expresa que una vez superada la sequía la campaña agrícola 2009/10 promete constituirse en la mejor de la historia para el sector. En declaraciones públicas realizadas esta semana el presidente del INTA, Carlos Paz dice textualmente:

“El incremento en el precio de los principales commodities agrícolas en los últimos meses, la desaceleración en la evolución del precio de los insumos, la caída observada en los arrendamientos y las perspectivas climáticas favorables para la Pampa Húmeda a partir de la primavera de 2009 configuran un escenario promisorio para la agricultura del país. Según datos del último informe quincenal sobre el mercado de granos –con fecha de 15 de junio de 2009–, (…) por cuarta semana consecutiva los precios de la soja en el mercado local han superado la barrera de 1000 pesos por tonelada (…)”

“Los costos directos se han reducido en una magnitud cercana al 40 por ciento para cada cultivo en relación con la campaña anterior. En el informe de junio de 2009 “Indicadores de Coyuntura Agropecuaria” de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se consigna que los costos directos disminuyeron 37,9 por ciento para el maíz, 34,3 para la soja, 39,1 por ciento para el trigo y 36,4 por ciento para el girasol (…)”

“La conjunción de factores alienta una producción record de casi 100 millones de toneladas de granos para la próxima campaña y también una mayor rentabilidad para la producción agrícola. Basándonos en todos los datos mencionados y chequeados por partida doble, entre estudios realizados por organismos privados referentes del sector y la información obtenida por diversos departamentos especializados del INTA, las variables enumeradas proponen un escenario alentador para la próxima campaña, con recuperación de la rentabilidad y la reincorporación del auténtico productor. En primer lugar, la siembra crecerá cerca del 10 por ciento en relación con la campaña 2008/09. En segundo término, los niveles de rentabilidad que proyectan serán superiores al promedio de los últimos años y, como factor distintivo, al haberse retirado de la escena parte de los operadores que especulaban con las ganancias extraordinarias del sector agropecuario, el actual escenario permite nuevamente la participación activa de los pequeños y medianos productores en el negocio agrícola (…)”

Quienes se verán, lamentablemente, afectados son aquellos productores que se inclinaron por la producción de trigo, en donde la sequía habría ocasionado una merma importante en los rindes.

A no ser que el presidente del INTA sea un mentiroso sin escrúpulo alguno (cosa que estamos seguros que está lejos de ser posible) la situación no parece ser tan crítica como la pintan los dirigentes agropecuarios, al menos, en la pampa húmeda. Seguramente habrá otros sectores de la producción agropecuaria cuya situación será muy compleja. Esperemos entonces que los reclamos sean acorde a las circunstancias reales.

Un año después de aquel voto no positivo se sabe objetivamente que la aprobación de la resolución 125 y su vigencia durante estos 365 días hubiese significado más beneficios que perjuicios para los pequeños y medianos productores. Esto lleva a preguntarse ¿para quienes fue conveniente aquella, tan aplaudida por algunos, decisión de Julio Cobos?

Se dirá que desde su proyección política personal Cobos acumulo mucho capital político en su persona esa madrugada. Es posible que así sea. Aunque se duda de la sinceridad con que hoy muchos apoyan políticamente al vicepresidente. Si allá atrás en el tiempo fue funcional a ciertos sectores económicos para desgastar al kirchnerismo hoy no se presenta como la espada más fiel para representar los intereses de esos mismos sectores.

Muchos de los que hoy más elogian la decisión del vicepresidente de aquella madrugada serán los primeros en retirarle el apoyo cuando se acerquen las instancias decisivas de su postulación presidencial. Hay un viejo precepto en política que nadie desatiende y que dice que el que traiciona una vez puede hacerlo de nuevo y la enaltecida defensa que se hace de Julio Cobos pasa solo momentáneamente por alto ese precepto pero no se sostendrá en el tiempo cuando ciertos sectores de la economía necesiten absolutas seguridades para con sus imposiciones.

Esos sectores económicos no olvidan (y sería importante que ningún sector de la sociedad lo olvidara) que fue Julio Cobos quien, días antes de su famoso voto no positivo, dijo textualmente “Al campo nunca le ha ido mejor que como está ahora. Sobre todo en las áreas que están de alguna manera poniendo en tela de juicio la decisión del incremento de la retención. El campo ha ido creciendo, la economía ha ido mejorando y las retenciones sirven para estimular los desfasajes entre el consumo interno y el externo. Esta nueva instrumentación del Ministerio de Economía permite además orientar la planificación de los sectores que por ahí no tienen toda la competitividad en cuanto a precios”. Con absoluta coherencia con sus palabras, días después votó en contra de lo dicho. Se entiende solo de alguien que es opositor al gobierno del que él mismo forma parte.

Sorpresivamente el vicepresidente, y como si fuera una anécdota sin importancia, en declaraciones públicas informó que en aquella noche de la votación de la resolución 125, dos senadores le habían solicitado ingresar armados al recinto y a varios otros les había enviado a agentes de la seguridad del Senado para custodiar sus domicilios particulares. ¿No debió Cobos denunciar estas situaciones antes de votar aquella noche? ¿No eran estos hechos relevantes en la toma de decisión de cada uno de los senadores involucrados? ¿Cuál es el motivo por el cual el vicepresidente lo cuenta en estos momentos y basado en qué principios institucionales considera que estos hechos son solo curiosidades de aquella jornada? ¿Por qué no dice quienes solicitaron ingresar con armas al recinto y para qué querían ingresar armados? Suponemos que en esta semana Cobos develará todos estos interrogantes.

Por tercera semana consecutiva nos vemos obligados a recordar la situación que está atravesando el pueblo de la República de Honduras. El gobierno de facto sigue en funciones desoyendo todas las advertencias y repudios de la comunidad internacional. Se valora la mediación encarada por el Presidente de la República de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez, pero no se puede dejar de llamar la atención como esa gestión se realiza dando a los dos protagonistas el rango de presidente. El único presidente legítimo de Honduras es Manuel Zelaya Rosales. Preocupa como el tema va desapareciendo de la agenda mediática en los principales medios masivos de comunicación de Argentina y de toda Latinoamérica y como, con el trascurrir de los días, la situación anormal toma tintes de normalidad. Deseamos una pronta restauración democrática y reiteramos nuestra solidaridad para con el pueblo de Honduras. Muchas gracias.

Avanzar o retroceder

Lic. Carlos J. Ambatese

carlos ambatese Luego de los numerosos -buenos y malos – bien y mal intencionados – análisis electorales que se han realizado con motivo de las elecciones legislativas de 28 de junio la realidad argentina me ha dejado algunos aspectos relevantes a los que me quisiera dedicar en este espacio.

El hecho de la semana se centra en los cambios de funcionarios en el gabinete de gobierno realizados por la presidente Cristina Fernández.

Se pueden hacer distintas lecturas de las modificaciones realizadas. Me inclino por sostener que los cambios significativos fueron los reemplazos en la Jefatura de Gabinete (de donde fue desplazado Sergio Massa para que asuma Aníbal Fernández), en el Ministerio de Economía (donde fue removido Carlos Fernández y asumió Amado Boudou) y en la Secretaría de Cultura (donde Jorge Cosia asumirá en lugar de José Nun)

La asunción de Aníbal Fernández dejaba vacante el Ministerio de Justicia y Seguridad lo que derivó en la sorpresiva designación como ministro de Julio Alak (ex intendente de la ciudad de La Plata).

La designación de Julio Alak en el Ministerio de Justicia y Seguridad dejó vacante la gerencia de la empresa reestatizada Aerolíneas Argentinas con lo que se hizo necesario nombrar a Héctor Recalde en ese puesto.

La asunción de Amado Boudou al frente del Ministerio de Economía dejó vacante la Dirección Ejecutiva de la Administración Nacional de la Seguridad Social (más conocida por sus siglas ANSES) puesto para el que se designó a Diego Bossio, quien se venía desempeñando como uno de los directores nombrados por el Ejecutivo Nacional en el directorio de Banco Hipotecario.

A estos cambios podría agregar el producido el lunes 29 de junio en el Ministerio de Salud ante la renuncia de Graciela Ocaña y la asunción de Juan Manzur en esa cartera de gobierno. Sin embargo, entiendo necesario aclarar que este último cambio (que en realidad fue el primero) responde a otra lógica de acción política que los que se enumeraron anteriormente. Desde hace meses se conocía la posibilidad real de que Graciela Ocaña renunciara a la cartera de salud y, supuestas diferencias con el gobierno nacional en cuanto al tratamiento que debía darse a la pandemia de Gripe A habrían acelerado la renuncia definitiva de Ocaña.

Los cambios en Jefatura de Gabinete y en Economía responderían a una supuesta lógica de relanzamiento del gobierno de Cristina Fernández que tendría relación con los resultados electorales de las elecciones legislativas del pasado domingo 28 de junio. Digo “supuesta lógica” porque en realidad los cambios han sido interpretados de esta manera por la oposición política y los medios de comunicación pero desde el Ejecutivo nacional no se han dado mayores precisiones al respecto.

Para el oyente que desconoce con exactitud la composición del gabinete de gobierno es preciso aclarar que este se compone de 13 ministerios. Solo 4 de esos 13 ministros han sido reemplazados y, al menos en 2 casos se puede afirmar que los reemplazos han sido circunstanciales (recordemos lo dicho sobre las designaciones de Manzur en Salud y Alak en Justicia y Seguridad). ¿Es correcto hablar de nuevo gabinete cuando un gobierno reemplaza a 2 (o si quiere a 4) de un total de 13 ministros? Si se habla de un gabinete ampliado, es decir, comprendiendo en esa denominación a secretarios, subsecretarios y directores varios ¿es correcto hablar de nuevo gabinete cuando un gobierno reemplaza a 7 de 50 y pico de funcionarios?

Lo cierto es que la presidente Fernández busca descomprimir la situación generada luego de las elecciones legislativas realizando algunos cambios en su equipo de gobierno y que, junto con otras señales, están manifestando la posibilidad de que algunos aspectos de la gestión gubernamental se manejen distintos a lo que se han venido haciendo en los pasados años.

Se percibe la intención de colocar en dos lugares estratégicos claves, entiéndase la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Economía, a dos funcionarios con alta exposición pública y que tengan mayor intervención mediática en la defensa de las distintas vicisitudes del gobierno.

Ha sido casi una constante de esta administración (y a lo largo del conflicto con ciertos sectores privilegiados del campo quedó claramente de manifiesto) la exposición pública de la presidente para defender las posiciones de gobierno y explicar distintas medidas que se han ido tomando a lo largo de su gobierno. Con el tiempo está exposición mediática de Cristina Fernández terminó siendo excesiva y concentrando todo el desgaste sobre su figura presidencial. La decisión de colocar en lugares claves a funcionarios de alto perfil podría estar indicando una intención presidencial de llamarse más a silencio sobre algunos temas buscando justamente evitar ese desgaste del que se habla.

La capacidad académica e intelectual de la presidente solo puede ser desprestigiada por algunos necios que suelen ser los mismos que están más preocupados por la calidad de su vestimenta o si saluda con la mano derecha o la izquierda. En muchos casos las críticas que se le dirigen tienen un trasfondo de tinte sexista que no hace más que dejar en claro la estupidez de quien las realiza. Con relación a esas críticas no hay demasiado que aclarar.

Esto no quita que en determinados momentos Cristina Fernández se exceda en sus manifestaciones o utilice formas de expresarse que choquen contra el sentir de los ciudadanos comunes. La construcción de un liderazgo implica saber cuando dar explicaciones académicas de las decisiones políticas y cuando realizar discursos encendidos. Implica saber reconocer errores y saber resaltar las acciones positivas que se hayan sabido llevar adelante.

Entiendo que sería importante que en los dos años que le restan de gestión nuestra presidenta pueda encontrar los equilibrios necesarios entre las palabras y los silencios. Saber cuando las circunstancias ameritan su intervención por la importancia de las mismas y saber cómo realizar esas intervenciones, manteniendo los rasgos característicos de su personalidad (que en definitiva son los rasgos que la han convertido en la presidenta de todos los argentinos) pero, al mismo tiempo, eludiendo las palabras superfluas que en muchas ocasiones no hacen más que producir interferencias entre lo que ella dice y los otros escuchamos.

La designación de otros funcionarios con capacidad y decisión de oratoria pública puede ser muy provechoso en este sentido.

Néstor Kirchner renunció a la presidencia del Partido Justicialista al día siguiente de su derrota electoral en la provincia de Buenos Aires. Al frente del movimiento político quedó el gobernador Daniel Scioli. Kirchner parece retirado, por el momento, del centro de la escena política. Por decirlo claramente Kirchner entró en cuarteles de invierno.

Desde el comienzo de la gestión presidencial de Cristina Fernández la presencia de Néstor Kirchner en su entorno (entendible debido no solo al lazo matrimonial que los une sino a la particularidad de ser Néstor Kirchner quien la antecedió en la presidencia) ha sido una de las principales críticas a las que se ha visto expuesta nuestra presidenta. Cuál es el peso específico del ex presidente en las gestiones positivas y negativas de este gobierno es imposible de determinar desde este espacio, lo que si es claro que en el terreno de lo mediático y de lo simbólico se ha instalado la sensación que Néstor Kirchner es quién toma las decisiones. Seguramente mucho será parte de esa estrategia política opositora de suma cero y que se empeña en desprestigiar los méritos propios de Cristina Fernández. También en esto influye la cultura machista de nuestra dirigencia política.

El alejamiento de Néstor Kirchner de los lugares de centralidad política (es obvio que su relación con Cristina Fernández seguirá siendo cotidiana debido a su relación familiar) puede llegar a darle a la presidenta mayor visualización de ciertos espacios de construcción política propia y fortalecer aspectos de su liderazgo político.

No se comparte la idea de que la estrella política de Néstor Kirchner se apagó. Es imposible determinar si los dos millones y medio de votos en la provincia de Buenos Aires son una cifra importante para pensar en la generación de un espacio político nuevo pero es claro que si constituyen un reconocimiento interesante para cualquier político y mucho más si ese político carga en su haber con un período presidencial y un desgaste en su imagen típico de quien a estado en el centro de las decisiones en los últimos 6 años de la vida nacional.

En estos momentos se entiende como necesaria la oxigenación de ciertos aspectos del gobierno nacional para que no corra el riesgo de que lo ahoguen. El distanciamiento de Néstor Kirchner debe estar dirigido en ese sentido.

Al día siguiente a las elecciones legislativas la presidente Fernández realizó una conferencia de prensa en donde se refirió a los resultados electorales y en la cual fue consultada sobre posibles cambios en su gabinete de gobierno. En aquella ocasión Cristina Fernández dijo textualmente: “no veo que por el resultado de las elecciones tenga que hacer cambios en el gabinete”. Más allá de las modificaciones efectuadas en estos días y que harían presumir un cambio de parecer en la visión de Cristina Fernández, tiene razón nuestra presidente cuando realiza el planteo en esos términos. No necesariamente una derrota electoral debe implicar cambios en los equipos de gobierno. Esto debería ser entendido por la oposición política y los medios de comunicación que, desde el mismo domingo electoral en la noche, comenzaron la campaña pro cambios en el gabinete. Centralmente se plantea, desde esos sectores, los alejamientos del Ministro de Planificación Julio De Vido y del Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno.

Las victorias electorales legislativas no otorgan derechos, otorgan responsabilidades. Ganar una elección no puede significar que los ganadores exijan cambios ejecutivos con nombres y apellidos ni que presionen para que esos cambios se produzcan. Lo que se gana en las elecciones legislativas es la responsabilidad de la representación provincial en los órdenes nacionales para la generación de leyes que permitan el desarrollo nacional. Por lo visto en estas dos semanas trascurridas desde las elecciones el panorama que se presenta es de una clara intencionalidad de co gobierno de parte de las oposiciones políticas. La responsabilidad de gobernar el país sigue siendo, hasta el 10 de diciembre de 2011, de la presidente Cristina Fernández, con virtudes y defectos y dentro del marco legal que establece nuestra constitución nacional.

Aclaro hasta el 10 de diciembre de 2011 porque entre dirigentes opositores y medios de comunicación, en estos 14 días que han pasado desde las elecciones del 28 de junio se han rastreado 48 manifestaciones en cuanto a la “gobernabilidad” de la presidencia de Cristina Fernández y 35 manifestaciones en relación a “adelanto de las elecciones presidenciales”.

Tanto los dirigentes políticos de oposición como los periodistas que hablan de “Gobernabilidad” o de “adelanto de las elecciones” son unos irresponsables y tienen actitudes anti democráticas. Son, casualmente, los mismos que hablaron descaradamente de fraude antes de las pasadas elecciones. A propósito de esto ¿alguien escuchó las merecidas disculpas de parte de aquellos que decían que iba a haber fraude electoral por parte del gobierno? Han pasado 15 días ya y nada de nada. Silencio absoluto. Capaz que en la próxima semana… Aunque no se es muy optimista en la materia.

El llamado al diálogo, a todos los sectores, realizado por la presidenta Fernández en ocasión de los actos celebratorios del Día de la Independencia también estaría indicando una mayor apertura del ejecutivo nacional en lo que resta de gestión de gobierno. Las reacciones de los distintos posibles protagonistas de este diálogo han sido numerosas y matizadas en función de los respectivos intereses sectoriales.

Se cree probable la construcción de instancias de consensos con ciertos sectores de la economía argentina pero poco posible que ese diálogo sea constructivo con otros actores sociales.

La política es una herramienta imprescindible y de suma utilidad para el desarrollo de los pueblos. El problema que se percibe en la Argentina es que la política es una actividad de suma cero para el común de los ciudadanos debido a la existencia de cuadros dirigentes (oficialistas y opositores) que buscan la obtención de poder por el poder mismo. La conquista del poder como camino para la transformación de la sociedad es legítima, pero cuando el poder se obtiene solo por el poder mismo, la política queda resumida a una lucha insensata entre quienes ostentan el poder y quienes quieren derrotar a los primeros para pasar a ocupar sus funciones. En esta clase de contiendas políticas por el poder mismo, el bienestar de los ciudadanos queda siempre por detrás de los intereses particulares de los protagonistas principales de esa contienda.

Lamentablemente y aún cuando a quienes forman parte de nuestras clases dirigentes no les guste que se les planteen ciertas cosas, en la Argentina la lógica política (salvo muy honrosas excepciones) funciona de la siguiente manera: si yo opositor ayudo a quien gobierna a gobernar bien, el gobierno resultante lo más posible es que fuera un buen gobierno. Si quien está gobernando, gobierna bien seguirá gobernando por lo que yo opositor no podré gobernar y como lo que yo busco es gobernar entonces no ayudo a quien gobierna para que su gobierno sea malo y por lo tanto aumentar mis posibilidades de gobernar. De este razonamiento sencillísimo se desprende la imposibilidad de diálogos sinceros entre nuestros dirigentes.

En la actual coyuntura del país el diálogo constructivo entre determinados sectores es de imposible concreción aunque se valora el esfuerzo y la amplitud del Ejecutivo Nacional para la convocatoria. Para el éxito de esta estrategia es necesario que los distintos actores sacrifiquen ciertas posiciones particulares que no sirven para el bien común y entiendan que no hay consensos con imposiciones sectoriales.

Es claro que después de los resultados electorales del 28 de junio el gobierno nacional debe meditar sobre los distintos aspectos de gestión y saber hacer las lecturas correctas del mensaje de la sociedad para cambiar algunas posiciones. En pocas palabras tendrá que saber remediar los errores cometidos y potenciar los aciertos en su haber.

La encrucijada en la que parece encontrarse nuestra presidente radica en si cede en sus posiciones y acepta las imposiciones de los sectores que le han enfrentado hasta aquí (lo que le significaría terminar su gestión de gobierno sin sobresaltos pero sin logros importantes en cuanto al desarrollo nacional y con retrocesos en algunos de los logros sociales cosechados) o profundiza la marcha en el camino emprendido en estos 6 años de gobierno kirchnerista llevando adelante, de una vez por todas, las modificaciones estructurales que el país necesita para ser un auténtico país federal, inclusivo y equitativo. Los próximos seis meses nos darán claras señales de cuál fue el camino elegido por Cristina Fernández.

Hace una semana terminaba esta columna semanal solidarizándome con el pueblo de la República de Honduras, víctima de un cruel y violento golpe de estado.

Esperaba entonces poder estar hoy hablando del recupero de las instancias institucionales del país latinoamericano y de que el presidente Manuel Zelaya se encontrara nuevamente en funciones. Lamentablemente la situación sigue sin solución democrática a la vista y cada día que pasa es claro que resulta funcional a los intereses de los golpistas. Intereses que no son otros que los intereses de las clases dominantes de Honduras.

En el trascurso de la semana que termina, la violencia en las calles se cobró 2 muertes. Muertes que deben ser llamadas con todas las letras: asesinatos. Que quede claro que los muertos son ciudadanos de Honduras ejerciendo su legítimo derecho a defender el sistema democrático de su país. Dos de esos ciudadanos fueron asesinados por las fuerzas represivas utilizadas por la dictadura cívica – militar que ha usurpado el gobierno del presidente Zelaya y que son usadas para evitar que los hondureños recuperen su tan duramente lograda democracia. El repudio internacional al golpe de estado ha sido contundente pero parece quedarse en el terreno de lo discursivo y todo indica que lo discursivo no alcanza para encontrar la solución. Esperemos que la comunidad internacional pueda encontrar en un brevísimo tiempo los mecanismos necesarios para que el pueblo hondureño recupere su derecho a vivir en democracia. No olvidemos que, en estos momentos, la democracia de Honduras es la democracia de toda Latinoamérica. Muchas gracias.

De perdedores y de ganadores

Lic. Carlos J. Ambatese

Lic. Carlos J. Ambatese

Lic. Carlos J. Ambatese

Pasaron las elecciones. Para alegría de algunos y tristezas de otros. Los resultados han dejado mucha tela para cortar desde las distintas fuerzas políticas y los diversos candidatos que se presentaron en todos los niveles. Hubo, como siempre, ganadores y perdedores.

En la Capital Federal, tal cual lo esperado, ganó Gabriela Michetti. La ex vice jefa del Gobierno porteño obtuvo el 31% de los votos. La sorpresa en este distrito estuvo dada por el segundo lugar de Pino Solanas (no solo el lugar que ocupó fue sorpresivo sino el porcentaje de votos obtenidos) y por el tercer lugar de Alfonso Prat Gay (de quien cuando las campañas arrancaron se esperaba mucho más). Según las lecturas de los analistas la principal perjudicada por los resultados de la Capital fue Carrió, quien si bien accedió a la banca de diputados que buscaba habría quedado en una posición muy complicada en vistas de su posible candidatura presidencial para 2011.

Los dirigentes del Acuerdo Cívico y Social han intentado presentar sus resultados desde un posición que los ubicaría como una de las dos principales fuerzas políticas a nivel nacional (recordamos que el acuerdo Cívico y Social ganó en algunas elecciones provinciales) pero no puede negar el hecho que sus dos prioritarios objetivos (entiéndase la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal) no fueron alcanzados y que ¿si la derrota del kirchnerismo en estos distritos es tan importante para el gobierno nacional no se entiende por qué esa misma derrota no es tan importante hacia ellos mismos?

Dijimos que ganó Michetti en Capital Federal con el 31% de los votos. Esto significa esto que el 69% de los capitalinos no concuerdan con la gestión de Macri como jefe de Gobierno porteño. Pregunto ¿por qué nadie le pide a Macri que cambie sus políticas de gobierno para la Capital Federal porque es evidente que a los porteños no les gustan las que está implementando? ¿Por qué nadie le exige cambios en su gabinete de gobierno? ¿Por qué nadie le pide que sepa entender el mensaje de las urnas capitalinas? Mientras nadie pregunta ni pide nada en la Capital, Macri empieza el armado para su candidatura a presidente en 2011 no dando explicaciones de su pobre triunfo en Capital sino basándose en la derrota del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires. Macri Presidente. De Narvaez gobernador. Michetti Jefa de Gobierno.

En la Provincia de Buenos Aires ganó Francisco de Narvaéz con el 34% de los votos. Kirchner (para todos el gran perdedor) fue segundo y Stolbizer tercera. Entre los 3 obtuvieron alrededor del 80% de los votos. La polarización de la que tanto se preciaban nuestros analistas mediáticos no tuvo un correlato con la realidad de los votos bonaerenses. Es decir una vez más los analistas mediáticos opinan con total desconocimiento de lo que opinan. El mapa ideológico de la provincia me deja una pregunta particular ¿ideológicamente, Margarita Stolbizer está más cerca de las posiciones de De Narvaez o de las Kirchner? Si las elecciones hubiesen implicado la realización de una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados ¿por quién se hubieran inclinados los partidarios de Stolbizer en la provincia? ¿Si el 70% de los bonaerenses votaron en contra de Kirchner no votaron también en contra de De Narvaez quien obtuvo un porcentaje de votos apenas mayor al del ex presidente?

Aquí pretendemos hacer un pequeño paréntesis en el análisis electoral para presentar una reflexión que nos surge de lo que venimos hablando.

La fragmentación electoral que se ve en la Argentina desde el colapso de los grandes partidos políticos implica que en las últimas elecciones que se han realizado en el país siempre los que más votos obtuvieron no alcanzaron la absoluta mayoría, es decir, más del 50% de la cantidad final de electores. Nuestra clase política parece no entender este fenómeno de representación que ella misma ha generado con sus estrategias electorales. El problema que surge es que si las representaciones se miden no desde los votos obtenidos por un candidato sino desde los votos no obtenidos por él siempre el candidato ganador carecerá de representación en la medida que la fragmentación de origen se sostenga en el tiempo.

Los intereses particulares (en algunos casos hasta los llamaríamos intereses personales) de los candidatos impiden la constitución de fuerzas políticas de amplia representación, de hecho esos intereses particulares son, en gran medida, los gestores de la casi disolución de los grandes partidos tradicionales y, al mismo tiempo causantes de la imposibilidad de la creación de nuevas fuerzas partidarias.

En el estado actual de las cosas, siempre terminan gobernando minorías. Primeras minorías se dirá pero minorías al fin. Las minorías perdedoras se transforman en mayorías opositoras porque trabajan en conjunto en detrimento de la minoría ganadora. La única idea rectora que aglutina a nuestros dirigentes actuales es la de desgastar a la minoría que circunstancialmente ocupe los espacios de poder principales para, una vez producido el desgaste transformarse en la primera minoría gobernante. Así el ciclo comienza nuevamente, ciclo que siempre lleva a un resultado de suma cero.

La sociedad argentina que es tan poca propensa a las crispaciones de la política debe entender que mientras subsista esta lógica política de suma cero la crispación será la moneda corriente y que no consiste en juzgar a tal o cual dirigente por sus crispaciones, porque es el sistema político implementado por todos los dirigentes lo que genera la crispación.

A solo 24 horas del acto electivo vemos como los sectores opositores ganadores empiezan a exigirle al gobierno nacional que cambie el rumbo de la política económica o que realice cambios en su gabinete de gobierno entendiendo que al haber ganado las elecciones tienen derecho a exigir estas condiciones. Por ejemplo, Francisco De Narvaéz ha dicho en declaraciones públicas al Diario La Nación del 30 de junio (es decir a menos de 48 horas de las elecciones) textualmente: “Hay un principio básico en la política. Se conduce y se reordena desde la victoria, nunca desde la derrota” Sin embargo, este supuesto principio básico de la política no fue el que la oposición tuvo en cuenta cuando el gobierno nacional decidió la suba en las retenciones al agro. En aquel momento la victoria era patrimonio del kirchnerismo quien 6 meses antes había obtenido un triunfo electoral no solo más holgado que el que obtuvo De Narvaez el domingo pasado sino que además ese triunfo del 2007 tenían una legitimidad nacional para imponer políticas de orden nacional mientras que De Narvaez obtuvo un triunfo que le otorga representación en el ámbito de la provincia de Buenos Aires.

Al mismo tiempo, si según el principio básico de la política de De Narvaez se conduce y reordena desde la Victoria y nunca desde la derrota ¿en qué queda aquello del respeto a las minorías tan esencial para el funcionamiento de un sistema democrático?

Este problema que entendemos como estructural del actual sistema político argentino debe superarse con diálogos y consensos. Pero esos diálogos y consensos tienen que partir del respeto recíproco entre las distintas fracciones minoritarias de la política argentina y tienen que apuntar a construir ideas rectoras de la construcción de un proyecto de desarrollo nacional inclusivo y equitativo para todos los habitantes del país. Cuando se plantea que se conduce solo desde una victoria electoral desde el vamos se está cortando la posibilidad de consenso, porque no hay consenso con imposición.

Detengamos aquí el tema porque nos hemos extendido en el paréntesis y volvamos al análisis principal.

Seguramente con el correr de los días, los estudiosos de las cuestiones electorales y las fuerzas políticas analizarán en forma detallada la composición socio – económica de los votos obtenidos. Cuando se difundan estos datos podremos determinar ¿quién votó a quién en la provincia de Buenos Aires? Nos animamos a realizar un análisis básico partiendo de las especulaciones que se hacían en los días previos a las elecciones y que sostenían que el kirchnerismo se hacía fuerte en el conurbano bonaerense. Efectivamente Néstor Kirchner ganó la elección si se considera el total de votantes del conurbano aunque el triunfo de De Narvaez en el interior rural de la provincia inclinó los guarismos finales a favor de este último candidato.

Se sabe que el conurbano de la provincia es dividido habitualmente en zona sur, zona norte y zona oeste. Las zonas sur y oeste son las áreas industriales tradicionales del país y reciben a gran parte de los migrantes internos y fronterizos. En esta zona ganó Kirchner. La zona norte se caracteriza por sus urbanizaciones cerradas para sectores de la clase alta y el desarrollo de la industria automotriz. Aquí ganó De Narvaez.

Lo cierto es que las candidaturas testimoniales, el desgaste de su figura política luego de 6 años en los principales espacios de decisión, su exposición desmesurada durante todo el conflicto con los sectores privilegiados del campo, la carencia de un compromiso real por parte de algunos intendentes que se decían afines y la falta de ciertas instancias de autocrítica hacia algunas de sus acciones confluyeron en la derrota electoral del ex presidente Kirchner en la provincia de Buenos Aires.

Otros que se han presentado ante la opinión pública como ganadores, luego de las elecciones del domingo son Julio Cobos y Carlos Reutemann.

Del santafesino se esperaba una victoria más amplia en la previa. Finalmente terminó ganando su senaduría con el 42% de los votos a escasos votos de su inmediato competidor. Fue prudente en los días posteriores cuando se lo entrevistó sobre sus aspiraciones presidenciales pero a mitad de semana, en otro claro gesto opositor de búsqueda de consenso, se negó a entrevistarse con el asumido presidente del Partido Justicialista Daniel Scioli.

Julio Cobos ganó en Mendoza. Es decir, no él en persona sino su representado ya que Cobos como bien dijimos en nuestra columna anterior no era candidato a nada. Inmediatamente se anotó en la carrera presidencial del 2011 y salió por cuanto medio quiso escucharlo a pedir cambios en el gabinete nacional. El mendocino sigue comportándose como si no formara parte del gobierno nacional. Como dice el periodista Eduardo Aliverti, Julio Cobos resulta un personaje interesante, pero solo como doble de aquel otro que recitaba “estos son mis principios, pero si a usted no le gustan, tengo otros”

Finalmente debemos decir que las fuerzas políticas que representaban al gobierno nacional en las recientes elecciones se impusieron en 12 provincias argentinas: Chubut, Tucumán, San Juan, Salta, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Formosa, Chaco, La Rioja, Jujuy, Río Negro y Misiones. Los representantes de fuerzas opositoras se impusieron en los distritos más poblados: Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe. En San Luis ganaron los eternos Rodríguez Saá. El dato simbólico de la derrota kirchnerista indudablemente lo constituyó su traspié electoral en la provincia de Santa Cruz.

La política es una disciplina muy curiosa en algunos aspectos. En las recientes elecciones casi toda la información al respecto de los resultados fue ofrecida a la población (tanto por los políticos como por los medios de comunicación) en términos de datos porcentuales. Tal ganó con el 38%, tal otro obtuvo el 32%. En la Argentina todos los políticos afirman que las elecciones se ganan con votos y quien más votos obtiene es el ganador. Sin embargo, Néstor Kirchner con 2.300.000 votos es el gran perdedor mientras que Carlos Reutemann con 700.000 (es decir menos de un tercio de los de Kirchner) o Gabriela Michetti con 560.000 son los grandes ganadores.

Se dirá que no es válido el planteo porque sería como comparar los 4 goles de un equipo que perdió 5 a 4 con el único gol de un equipo que ganó 1 a 0 en otro partido. Es válida la objeción siempre que reconozcamos que es válido también reconocer que no es lo mismo ser subcampeón de la liga de Italia que ser campeón de la Liga de Kazajstán (con todo el respeto que se merece la liga de Kazajstán).

Que quede claro. No consideramos más importantes a los votos bonaerenses que a los mendocinos, santafecinos o chubutenses pero tampoco podemos dejar pasar libremente los análisis simplistas que consideran como gran perdedor a quien obtuvo cuatro veces más la cantidad de votos en relación a los que son considerados, por esos análisis simplistas como los grandes ganadores. Todos los votos argentinos son importantes como así también es importante que se reconozca que hubo candidatos con 2 millones de votos y otros con 500 mil.

Es claro y contundente según los resultados del domingo 28 que el gran ausente en la jornada electoral, tanto en el antes como en el durante como en el después fue el preanunciado fraude. Parece que de esto ya se hubieran olvidado todos. Es lamentable la operación política que realizaron principalmente los medios de comunicación nacionales con este tema.

Las denuncias infundadas de fraude, realizadas por distintos medios de comunicación y dirigentes políticos, antes de las recientes elecciones no ensucian a determinado candidato o a determinado gobierno. Ensucian a la democracia toda. Y la democracia en la Argentina se ha conseguido a costa de miles de vidas humanas. Ensucian la vida de miles de mujeres y hombres que con su lucha han posibilitado que hoy, ciertos sectores de la prensa y la política, carentes de los mínimos niveles de dignidad y honestidad, utilicen la tal preciada y necesaria libertad de expresión para mentir descaradamente con el claro objetivo de beneficiar a unos y perjudicar a otros solo pensando en sus intereses económicos particulares. Estamos a la espera de que pronto, esos periodistas y políticos realicen un mea culpa y pidan perdón por la difamación con fines electoralistas que hicieron y a través de la cual le faltaron el respeto a todos los argentinos de bien.

Pasaron las elecciones. Es hora de ponerse a laburar. Los problemas que atraviesa la Argentina están esperando pronta solución. Esperemos que ganadores y perdedores, reales y simbólicos, tanto desde el Ejecutivo nacional como desde el nuevo Congreso conformado el domingo, empiecen con el diseño y la ejecución de políticas públicas coherentes y efectivas que conduzcan al país hacia la salida de sus problemas más acuciantes.

Dejamos nuestra solidaridad con el pueblo de la República de Honduras víctima de un cruel y violento golpe de estado que no hace más que retrotraer la memoria a las épocas más oscuras de la historia latinoamericana. Aquí…como allá, por favor…nunca más. Muchas gracias.

Fin de campaña
Lic. Carlos J. Ambatese

Lic. Carlos J. AmbateseSe terminó la campaña. Después de largos días cargados de política, quisiéramos comenzar esta columna, que aspira a despejar ciertas dudas, algunas confusiones y determinadas mentiras descaradas, explicitando qué es lo que vamos a votar mañana los argentinos.
En primer lugar, las 23 provincias del país y la Ciudad de Buenos Aires votan para renovar la mitad de las bancas de la Cámara de Diputados. Según el Art. 45 de nuestra Constitución Nacional la Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires en razón de uno cada treinta y tres mil habitantes. Esto significa que la provincia de Buenos Aires, que es en donde se localiza nuestro distrito, renovará 35 legisladores nacionales.
Al mismo tiempo se estará renovando un tercio de la Cámara de Senadores de la Nación. Esto es: 24 senadores. Según la Constitución de nuestro país la Cámara de Senadores se compondrá de tres senadores por cada provincia y tres por la Ciudad de Buenos Aires correspondiendo dos bancas al partido político que obtenga el mayor número de votos y la restante al partido político que le siga en números de votos. En la provincia de Buenos Aires, en esta ocasión, no se eligen senadores nacionales. Si lo harán, entre otras provincias del país, Chubut, Córdoba y Corrientes.
Lo que sí se vota en la Provincia de Buenos Aires es la renovación de las Cámaras de Diputados y Senadores provinciales. En este sentido se votarán 46 diputados y 23 senadores para la legislatura provincial.
Finalmente, en el orden local renovaremos la mitad de nuestros concejales municipales y la mitad del cuerpo de consejeros escolares. Esto es: 8 concejales y 3 consejeros escolares.
A lo largo de todos estos días hemos escuchado nombres de candidatos por todos lados. Kirchner, Scioli, De Narvaéz, Solá, Rucci, Stolbizer, Alfosín, Carrió, Prat Gay, Heller, Solanas, Macri, Michetti, Sabatella, Reutemann, Cobos y unos cuantos más.
Es importante entonces clarificar un poco el panorama para el elector de Balcarce sobre QUIENES realmente son candidatos para este distrito, quienes son candidatos pero de otros distritos y quienes ni siquiera son candidatos aunque se han involucrado en la confusión general.
Vamos por parte. Kirchner, Scioli, De Narvaez, Solá, Rucci, Stolbizer, Alfonsín, Sabatella son candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. Los nombrados son los principales referentes de las, también, principales listas. Propongo una pequeña pausa en la información para pensar un minuto a través de un pequeño ejercicio reflexivo.
Supongamos una elección perfecta en el resultado en cuanto a las tres principales listas políticas. Es decir, supongamos que la elección arroja un triple empate y cada una de las fuerzas políticas obtiene un tercio de los diputados en juego. Dijimos que en la provincia se elegían 35 diputados o sea que a cada una le tocaría (para hacer números redondos) 12 diputados.
Si sabemos que Kirchner va primero, Scioli segundo, Nacha Guevara tercera y Sergio Massa cuarto no deberíamos preguntarnos ¿quiénes son los otros 8 hipotéticos diputados restantes que asumirían si se dieran las condiciones supuestas en nuestro juego? Si sabemos que De Narvaez es el uno, Solá el dos y Claudia Rucci la cuatro, me pregunto ¿quién es el/la tres? ¿Quiénes son los restantes 31 candidatos de Unión PRO? ¿Alguien sabe quiénes son Leandro Barbieri y Marcela Rodríguez? Son el 3 y la 4 de una lista en donde la uno es Margarita Stolbizer y el dos Ricardo Alfonsín. Me pregunto ¿quiénes son los restantes candidatos del Acuerdo Cívico y Social?
Cuando votemos a Kirchner, a De Narvaez, a Stolbizer o a cualquier candidato conocido en estas elecciones estaremos votando junto a cada uno de ellos a 30 y pico de candidatos más, la mayoría de ellos, absolutamente desconocidos. Después nos desayunamos que tal o cual resulta que es diputado nacional o que tal o cual no puede ser procesado porque tiene fueron parlamentarios.
No he escuchado en todos estos días de tanta palabra pronunciada por los medios conversar precisamente sobre todos esos desconocidos candidatos. Un cuarto de siglo de democracia. 18 elecciones nacionales. La misma trampa de siempre. Pero esto no vende en los medios por lo tanto de esto no se habla.
Sigamos. Para quienes aspiran a votar a Elisa Carrió en nuestro distrito es deber informarles que esto no será posible, y no debido a una oscura conspiración del gobierno nacional, sino a que Elisa Carrió es candidata a diputada nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es decir la Capital Federal y solo quienes habitan allí podrán votar por ella. En igual situación se encuentra Gabriela Michetti, Alfonso Prat Gay, Carlos Heller y Fernando Solanas. Que quede claro, en Balcarce se puede votar al Acuerdo Cívico y Social pero los candidatos son Margarita Stolbizer, Ricardo Alfonsín y 33 desconocidos más.
Reutemann es candidato a senador nacional por la provincia de Santa Fé, por ende, solo podrán votarlo los santafecinos.
Julio Cobos y Mauricio Macri son el respectivo vicepresidente de la Nación y el Jefe del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. No son candidatos a nada en estas elecciones. Cobos se ha dedicado en la última semana a apoyar, en Mendoza a un frente opositor a su propio gobierno y Macri ha acompañado a Francisco de Narváez y Gabriela Michetti en sus respectivas campañas políticas. Lo cierto es que ni Cobos ni Macri son candidatos formales a nada.
En el orden local, la lista que encabeza Martín Pérez apoya en lo nacional a la lista del ex presidente Kirchner. A propósito de esto, dado que en los últimos días según declaraciones públicas de los principales referentes de la gestión municipal han llegado tantos y tan importantes recursos desde el gobierno nacional a la ciudad cabe preguntarse ¿no ameritaba este hecho que mínimamente algún pasacalle electoral, de los numerosos colocados en distintos sectores del distrito mencionara a Néstor Kirchner? ¿A qué se debe esa disociación pronunciada entre las campañas Pérez/Kirchner, al menos en cuanto a la publicidad gráfica? Tampoco se entiende por qué el oficialismo hace campaña con las obras hechas o prometidas por una gestión municipal al mismo tiempo que sus candidatos aclaran permanentemente que los concejales no están para gestionar sino para legislar.
La lista que encabeza Gabriel Petruccelli apoya en el orden nacional a la lista de Francisco de Narvaez. Lo que no queda del todo claro es ¿por qué siendo Petruccelli el recientemente elegido presidente del Partido Justicialista de Balcarce, la boleta que representa a ese partido no lo tiene como candidato? Cuando el oyente se encuentre en el cuarto oscuro descubrirá que la histórica Lista 2 del Partido Justicialista es la lista encabezada por Martín Pérez aún cuando el presidente del partido en el orden local es Gabriel Petruccelli. Si solo de decirlo y escucharlo resulta confuso imagínese como debe ser de confuso en la realidad de los hechos.
Las listas de Eduardo Vidal (UCR), Aldo Galván (ARI), Domingo Coria (Socialismo) y Rubén Viglianchino (GEN) apoyan en el orden nacional a las listas del Acuerdo Cívico y Social de Stolbizer. Todos estos candidatos se han explayado en distintos ámbitos (incluso en este programa lo han hecho) sobre los diversos motivos que derivaron en la fragmentación de este sector político. No redundaremos aquí al respecto. Lo que resulta claro de la presencia de estas listas es que el camino de la búsqueda de consenso a futuro no será solo un camino a recorrer por las fuerzas justicialistas. ¿no hubiese sido más coherente con el discurso asumido del consenso, consensuar una lista única?

Nobleza obliga: reconocemos la forma cordial y amable, sin golpes bajos, sin insultos ni agresiones en que se han comportado todos los candidatos locales. Han sido numerosos los debates y encuentros compartidos entre ellos y siempre primó el respeto. Nos hubiera gustado escuchar propuestas más concretas y claras para nuestra ciudad. No entendemos por qué quienes aspiran a ser concejales en apenas 6 meses no pueden, en campaña, presentar a la sociedad proyectos legislativos ya escritos y asumir el compromiso de que si acceden a una banca esos proyectos serán presentados el primer día. La comunidad tendría al menos la posibilidad de elegir una serie de proyectos concretos ya conocidos con anterioridad. Sino es como que la cosa queda muy en el aire…mucho deseo infundado…mucha pseudo idea…mucha declamación de principios vacíos… El ciudadano común tiene problemas reales. Los dirigentes podrían bajarse un rato del pedestal en el que se han autocolocado y empezar a proponer soluciones reales. La ecuación es bastante sencilla…soluciones reales a problemas reales. Se valoraría mucho el intento al menos. En fin…
A grandes trazos… El oficialismo ha planteado un modelo de país en donde el Estado cumpla un rol activo en el desarrollo de la ciudadanía, modelo que viene implementando, seguramente con buenas y malas, desde el año 2003. La oposición, sin proponerlo abiertamente pero dejándolo entender por acción, por omisión y por nombres propios quiere un modelo en donde el Estado no intervenga en las variables de la economía, situación que en la Argentina se vivió durante la década del 90. Esta parecería ser la madre de todas las batallas en estos comicios. ¿Se entiende esta discusión? Es posible que algunos dirigentes y algunos militantes políticos la tengan muy clara y es muy válido y muy importante que así sea. En definitiva es una discusión histórica en nuestro país. Izquierdas y derechas que le llaman.
Pero el ciudadano común, es decir, la mayoría trabajadora… usted, su vecino, el mecánico de en frente, la chica que trabajan en la panadería de la otra cuadra no viven pensando en esa discusión. Viven sintiendo la política en carne propia, saben perfectamente si se gobierna mal o si se gobierna bien. Saben que la presencia del Estado ha sido fundamental para superar la situación a donde la ausencia del Estado nos había llevado. Pero saben también que con solo eso no alcanza.
En definitiva mañana se vota. La campaña que hemos visto en los últimos días no deja mucho margen para el optimismo a futuro. Candidaturas testimoniales, guerra de encuestas, escraches, carencia de debates serios sobre los temas de fondo, falta de propuestas concretas, alianzas políticas solo con fines electoralistas pero sin contenido ideológico y periodistas obsecuentes que en vez de colaborar con la ciudadanía intentan permanentemente agregar confusión y que, por si faltaba algo, en los últimos días, han trabajado mucho para crear incertidumbre no solo sobre como seguirá el país el lunes 29 sino sobre los mismos resultados de las elecciones.
No nos merecíamos esto. No nos merecemos esto. La gente, de la que tanto les gusta hablar a nuestros dirigentes pero de la que es evidente que no tienen ni idea, está cansada de tanta pelea y discusión inconsecuente mientras sus pequeños problemas de ayer, ante la falta de soluciones, se les van transformando en problemones.
La ciudadanía debe empezar ya mismo a trabajar para que las situaciones mencionadas en esta columna (y otras que se omitieron de igualmente urgente solución) sean superadas en un futuro cercano. Suerte para todos en la jornada electoral de mañana. Muchas gracias.

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