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14 de marzo de 2019

¡ Alto las manos !!! …. ¡ esto es un peaje de la ruta 226 !

Pocos días atrás el gobierno nacional autorizó a las empresas a cargo de la gestión de caminos a aumentar el valor del peaje en la ruta nacional 226 en un 45,4 %.

Ir desde Balcarce a Mar del Plata en automóvil, y volver, cuesta ahora 160 pesos.

Ir desde Balcarce a Tandíl en automóvil, y volver, cuesta ahora 140 pesos.

Desde fines de 2015 el valor del peaje en el puesto de El Dorado de la ruta 226 aumentó un 1.334 %.
Las obras en infraestructura realizadas en esos tramos en igual lapso de tiempo aumentaron un 0 %.
Pese al impresionante aumento ocurrido durante los últimos 38 meses, el tramo que une El Dorado con Sierra de los Padres carece de banquina asfaltada.
No existen puentes peatonales en la intersección de La Brava, ni en Colinas Verdes, ni en San Carlos, ni en Sierra de los Padres, ni en Santa Paula.
No existe construcción de puentes para el ingreso o egreso de vehículos en el cruce del camino que conduce a Sierra de los Padres, ni a Balcarce, pese al elevado tránsito que allí ocurre.
No existen espacios de desvío realmente adecuados para el ingreso y egreso de la autovía en puntos de alto riesgo.
No existen colectoras en áreas imprescindibles.
No existe correcta demarcación en algunos tramos.
No existe servicio de ambulancia provisto por la empresa.
No se conoce transporte de auxilio a cargo de la concesionaria del peaje.
Las pocas garitas existentes para usuarios del trasporte de pasajeros carecen de iluminación.
No existe comunicación a través de telefonía celular en algunos tramos de la autovía.
NO hay adecuada iluminación en los ingresos a los centros poblados que existen a su margen.
No se han forestado los laterales, pese a la denominación de “ Ruta Jardín “.
No existe un solo baño durante los más de cien kilómetros que separan los peajes ubicados entre Mar del Plata y Tandil.
No existe seguridad en la ruta nacional 226.
Sólo existe la obligación de abonar un aumento tarifario del 1.334 % en poco más de tres años, a cambio casi de la nada.
Un año atrás el gobierno anunció inversiones, pero no se hizo ninguna.
El gobierno provincial nada hizo para defender los derechos de los usuarios de la autovía 226.
Los gobiernos comunales de los distritos por ella atravesados, al parecer, tampoco.
En algunos países de Europa, entre los  siglos XVI y XVIII los llamados bandoleros y salteadores de caminos se echaron al monte desafiando el poder del Estado y enfrentando a la autoridad.
Da la impresión, que siglos más tarde también se largaron en la Argentina, pero ahora con la complacencia del Estado.