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Se negó a declarar el acusado, que quedó alojado en la cárcel de Batán

Se negó a declarar en horas del mediodía de ayer Carlos Alberto Barboni (72), exdocente y maestro mayor de obras que fuera detenido el último viernes luego de intentar quitarse la vida ingiriendo varias pastillas. Esto sucedió horas después de que su vivienda fuera allanada por segunda vez por la Policía, en la causa que se le sigue por "grooming, corrupción de menores, abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual en grado de tentativa y promoción de la prostitución de un menor de edad", que secuestró numerosos elementos que comprometerían su situación ante la Justicia.

Tras ser evaluado en horas de la mañana por un médico de la fuerza policial, el paciente fue dado de alta y de inmediato trasladado en un móvil no identificado de la Sub DDI, ante la atenta mirada de su titular, subcomisario Maximiliano Blanco Río, a la sede de la Fiscalía, en la avenida Suipacha, donde lo aguardaba el titular de la repartición, el fiscal Rodolfo Moure, junto con la ayudante fiscal, Laura Molina.
Acompañado y aconsejado por su abogado defensor, José Fernández Daguerre, Barboni se negó a prestar declaración haciendo valer el derecho que le asiste por lo que a los pocos minutos ascendió custodiado al rodado y fue conducido a la Sub DDI, cumplimentó una serie de trámites administrativos y finalmente fue conducido, donde quedó alojado, a la Unidad Penal de Batán, más precisamente en el área de Sanidad por cuanto está bajo tratamiento psiquiátrico.




Para el avance de la investigación, el fiscal consideró relevante el resultado del allanamiento a la vivienda del acusado practicado hace seis días, después de un testimonio preciso que dio una persona que permitió que en un escondite secreto se incautaran valiosas pruebas, según lo considera Moure, aunque aguardará unos días más para tener la información completa de los distintos peritajes. Entre el material que guardaba celosamente Barboni y ahora está en poder de los investigadores se encuentran copias en papel de diálogos mantenidos por éste con otras personas a través de las redes sociales, además de pendrives y otros elementos. También hoy, indicó Moure, darán inicio las pericias sobre los dos teléfonos celulares secuestrados al ahora detenido.

Al mismo, tiempo, el fiscal ha ordenado a la Sub DDI que trabaje en la localización de las personas que aparecen mencionadas en los correos electrónicos de Barboni. "Calculamos que pueden ser entre siete u ocho. No sabemos si son mayores o menores de edad ya que algunos en sus perfiles usaban seudónimos", indicó a la prensa.

Si bien fueron pocos los minutos que pudo estar cara a cara con Barboni, ya que se negó a prestar declaración, fueron suficientes para que Moure dijera que "estaba con un estado de ánimo depresivo. Quizás sea por las pastillas que está tomando".

Entre otras revelaciones que hizo el fiscal, mencionó que el abogado defensor presentó una eximición de prisión antes de que se cumpliera con lo ordenado por el Juzgado de Garantías actuante, no así un pedido de arresto domiciliario hasta el momento.

COMO SIGUE LA CAUSA

Sobre los pasos a seguir por la Fiscalía, su titular dijo que hay un plazo de treinta días para evaluar la prueba recolectada y, si así lo entiende, solicitar la prisión preventiva. En ese lapso de tiempo, Moure sostuvo que ordenará la realización de una serie de medidas como también pericias psiquiátricas y psicológicas al imputado.

"A criterio nuestro, las pruebas que existen son contundentes y para el juez también a punto tal que ordenó la detención, avalando de esa manera los hechos que se describieron oportunamente", expresó Moure, quien aclaró que por los delitos que se está juzgnado al acusado, en caso de ser encontrado culpable le correspondería una pena de entre 8 y 50 años de prisión.

Si bien por el momento hay dos casos puntuales que se están investigando (uno corresponde a un adolescente de 15 años, que fue el que dio inicio a la causa, y el restante a un joven de 18), el fiscal remarcó que la causa avanzará a partir de los testimonios que se puedan ir recabando de quienes hayan sido víctimas, y se verá reforzada con los resultados de las pericias que se conozcan.

A raíz de lo sucedido, cobró fuerza una versión que involucraría a Barboni con un hecho de similar naturaleza al que se le imputa ocurrido hace varios años. Moure dijo desconocer el tema porque "no hay denuncia alguna radicada. Nos enteramos recién ahora de esto". También señaló que "si de los elementos periciados surge que los involucrados son mayores de edad, no ocurriría nada porque cada uno es libre de hacer lo que quiera».

Por último, el fiscal reiteró su mensaje a las madres de adolescentes para que estén atentas al uso que hacen sus hijos de las redes sociales. "Lo ocurrido (con Barboni) comienza a investigarse a partir de una denuncia que hace la madre de un menor de edad, que vio algo raro en los chats de su hijo y lo puso en conocimiento de la Fiscalía", concluyó.