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Más de 200 personas, en emotiva ceremonia, rindieron tributo a nuestra Madre Tierra

¡Jallalla Pachamama! resonó con fuerza ayer en el Cerro «El Triunfo» de boca de los ceremoniantes y ese ¡Jallala Pachamama! fue repetido con fuerza por los más de 200 participantes de la ceremonia con que se rindió tributo a nuestra Madre Tierra.

Y en esa expresión quechua-aymara que une los conceptos de esperanza, festejo y bienaventuranza se puso de manifiesto el convencimiento de que todos los pedidos que en ese momento se hacían se van a concretar por la firme decisión de trabajar para que así sea. Y mientras atronaba ese enunciado, se llevó a cabo el ritual mediante el cual se agradeció a la Pachamama todo lo que nos brinda.

Lidia González, docente jubilada y descendiente del Pueblo "Qom" y Emeterio Toconas, descendiente del Pueblo Calchaquí, tuvieron a su cargo la celebración organizada entre el Ministerio de Agroindustria de la Nación, el INTA Balcarce y la Municipalidad.

Los ceremoniantes prepararon la huaca, boca de la tierra en la que los asistentes fueron depositando sus ofrendas: semillas, lana, vino, frutas, flores, verduras, etc. y que luego fue tapado con tierra para poder formar sobre ella una apacheta, cúmulo de piedras que se irá formando con el aporte de todos los que deseen rendir tributo y coloquen allí una piedra.

Sorprendió gratamente ver la cantidad de gente que se congregó y el respeto con que acompañaron la ceremonia y , de manera especial llamó la atención la cantidad de chicos que se unieron al ritual que concluyó con la designación de dos jóvenes "guardianes" del lugar que a partir de recibir estas ofrendas quedó cargado de una energía especial, según explicaron los celebrantes.


"NUESTRA MADRE TIERRA ES EL HOGAR DE TODOS Y DEBEMOS CUIDARLO"

Lidia González, en diálogo con El Diario, manifestó que para ellos ( el grupo que participó de la ceremonia) "es un gran regocijo poder difundir lo que nos enseñaron nuestros ancestros, difundir y socializar las ceremonias que nos pertenecen, que son nuestras, de América del Sur".

Como contrapartida a esa alegría señaló que siente una profunda tristeza ver el maltrato que se le da a nuestra tierra, a nuestro planeta. "Es algo que nos pone muy tristes. Pero nosotros somos los guardianes de la tierra y hacemos lo posible por ir a las escuelas y a todos los ámbitos posibles donde difundir todo esto para que se tome conciencia de lo que tenemos que hacer para cuidar nuestra tierra", sostuvo.

Mientras miraba con regocijo la cantidad de niños y adolescentes que participaron de la ceremonia Lidia González celebró ver que la semilla que ellos siembran va cayendo en tierra fértil y da buenos frutos.

"En los más chicos vemos que estamos logrando la toma de conciencia…y también en algunas personas ma-yores…Tenemos que seguir inculcando que nuestra madre tierra es el hogar de todos y debemos cuidarlo", remarcó para concluir explicando que a partir de ahora quedará en la comunidad ir formando la apacheta "con las mejores intenciones del pueblo".