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28 de diciembre de 2016

No caben más pozos

Un reclamo a una problemática de vieja data sigue sin ser solucionado, a pesar de las promesas de campaña de unos y otros. Apenas se observan unos parches como para mitigar el riesgo que existe al transitar los siete kilómetros del camino que va desde el cruce con la ruta provincial 55 hasta la localidad de San Agustín.

"No caben más pozos", dijo un indignado vecino que detuvo la marcha de su automóvil cuando detectó la presencia de

El Diario tomando imágenes fotográficas sobre el estado deplorable que presenta ese tramo asfaltado.

"Las reparaciones periódicas no alcanzaron nunca a solucionar el problema de fondo para quienes transitamos por este camino", agregó el indignado automovilista que a diario circula por allí por lo que ya tiene un "mapa mental" de los baches. No obstante, remarcó, presta especial atención porque a diario, lamentablemente, se le modifica el panorama, y no quiere que su auto termine en el taller mecánico.


El riesgo es mayúsculo. Por allí hay un fluido tránsito vehicular, especialmente en esta época del año cuando se ve incrementado por el incesante flujo de camiones que transportan lo cosechado en la zona. Pero además, es el paso obligado para muchos veraneantes que eligen las playas de Miramar y aledaños para descansar.

Los baches son de distinto tamaño y profundidad. Dominan la escena, que es patética. Tal es el estado de destrucción que presenta en innumerables sectores el camino que los automovilistas avanzan en zig zag para evitar roturas mecánicas y no caer dentro de los "cráteres". Pero más peligroso aún es que en varios tramos deben desplazarse por la mano contraria.

Pero eso no es todo. También en algunos sectores deben optar por bajar las cuatro ruedas a la banquina, que tampoco presentan el mejor estado de conservación, y circular como si fuera otro carril para poner a resguardo la integridad mecánica y física.

Por si fuera poco, otro riesgo a tener muy en cuenta es la innumerable cantidad de pedazos de asfalto esparcidos que constituyen verdaderos "proyectiles" para quien pueda recibir un impacto.

Y para agregar a la lista de padecimientos hay que mencionar la ausencia de la demarcación horizontal.

Todo esto se agrava aún más los días de lluvia al momento de circular por dicho camino.

FALTA UNA SOLUCIÓN INTEGRAL

La solución, queda claro, debe ser integral, no momentánea. Alguna vez la obra fue incluida en un ambicioso plan de reparación pero quedó solo en una promesa por parte de la Dirección de Vialidad bonaerense.

De nada sirvió cuando en el año 2006 los vecinos sanagustinenses cortaron la ruta provincial 55, a la altura de las instalaciones del Aero Club Balcarce, para elevar su queja y que tomen cartas en el asunto los funcionarios. También se incluía la reparación de la mencionada ruta, obra que se concretó pero quedó "colgada" la repavimentación del acceso a la localidad.

"Uno no busca culpables pero realmente lo que queremos es una solución para evitar una desgracia", dijo el vecino quien reanudó su marcha hacia su pueblo, claro está, esquivando baches.

¿Hasta cuándo habrá que esperar?