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17 de octubre de 2016

Mirtha Legrand se emocionó hasta las lágrimas por el relato de Victoria Balda

Fue en abril de 2015 cuando por decisión del Juzgado de Familia del Departamento Judicial de Dolores, Octavio Vignolio y Victoria Balda, "padres del corazón" del pequeño "Titi", debieron restituirlo al Estado después de haberle dado afecto, contención, cuidado y amor durante un año.

La criatura le había sido dada en guarda por la Justicia hasta que la jueza Verónica Polchowski, a cargo del Juzgado de Familia N° 1 de Dolores, ordenó que fuera entregado el año pasado en "guarda para adopción" a un matrimonio de la localidad de General Guido, donde se encuentra actualmente.

El caso, por sus características, tomó enorme trascendencia en los medios locales, regionales y nacionales, más aún a partir de que Octavio decidiera unir corriendo, por etapas, nuestra ciudad con General Guido para completar 150 kilómetros para reclamar por la tenencia de su "hijo del corazón".

Ayer, en el "Día de la Madre", Mirtha Legrand convocó a su mesa a Victoria para que contara su historia. Compartieron ese momento junto a los invitados Luisa Albinoni (ella durante ocho años luchó para poder adoptar una hija), los periodistas Marcelo Bonelli y Débora Pérez Volpin, el actor Juan Gil Navarro y la cantante Coki Ramírez.


En varios pasajes del programa, Mirtha no solo se solidarizó con Victoria sino que no pudo contener las lágrimas por lo dramático del caso. Es más, sobre el final del programa emitido por la pantalla del Trece, visiblemente emocionada, todos los comensales se tomaron de la mano como muestra de solidaridad, cariño y fuerza para que el pequeño "Titi", que casualmente ayer cumplió cuatro años de vida, vuelva a estar con los "padres del corazón.

Victoria relató con claridad y en detalle la dolorosa historia que comenzó en 2014 cuando tomó conocimiento que había un bebé internado en el Hospital Materno Infantil marplatense, el cual había sido trasladado allí por maltrato familiar. "Nos contactamos con el Servicio del Niño de Villa Gesell, que nos autorizó a tenerlo algunos días. Desde el primer día que lo vimos, el amor fue natural e inmediato. Era un bebé retraído (tenía 16 meses), no mantenía mucho la mirada, propio de la realidad que había vivido. Luego le dieron el alta definitiva con una orden judicial", señaló.

Desde entonces, Octavio y Victoria comenzaron a construir una familia. El cariño y el amor que le prodigaron pronto hicieron que "Titi" se recuperara física y emocionalmente. Pero esa preocupación que ambos evidenciaban a cada instante para que el pequeño sea feliz se contraponía con la ausencia del Estado. "Pedimos nosotros que vinieran a vernos para saber con quién estaba la criatura. Así fue como un día vino una asistente social que nos dijo 'no se para qué me mandaron'", subrayó ante la sorpresa de la conductora que con profunda atención seguía la historia.

Victoria dejó en claro también que no estaba anotada en un listado de adopción pero que le había manifestado oportunamente a quienes les entregaron al pequeño que "no estábamos preparados para tener a un pequeño por 30 ó 60 días solamente. Ese tipo de resguardo es para matrimonios con otras características. Incluso nos dijeron que lo íbamos a poder adoptar".

"Titi" pasó con ellos algo más de un año. En ese lapso la jueza Polchowski citó a su despacho a los "padres del corazón" para conocerlos y además manifestarles su deseo de adoptar. Pero luego la historia dio un vuelco con la restitución el año pasado del pequeño a la Justicia.

- Mirtha. ¿Se lo arrebataron al pequeño?

- No tuvo en cuenta la Justicia cómo criamos al niño. Literalmente nos lo arrebataron. Es terrible como se pisotean los derechos del niño. El (por "Titi") se agarraba de nuestras manos y gritaba papá y mamá. No había manera de que se despegara de nuestros brazos. Nada le importó a la Justicia lo bien que estaba nuestro hijo con nosotros.

- ¿Lo han visto en este tiempo?

- No, eso es lo más triste. Hace 19 meses que se lo llevaron. Tenemos una restricción de acercamiento a 300 metros de donde lo cuidan en General Guido. Sabemos que él no está bien y que si nos ve, vendrá a nuestros brazos corriendo. Y ahí quedaría al descubierto la cara más miserable de la Justicia.

- Es una situación dramática, terrible.

- Es muy difícil todo esto. Mi marido corrió 158 kilómetros entre Balcarce y Guido para pedirle a la Justicia que nos permitan hacer una visita. Es una locura que tengamos una medida de restricción cuando lo único que hicimos fue darle amor y contención al pequeño.

- ¿Piensan que se los pueden restituir?

- Si. Tenemos fe en que intervenga la Suprema Corte de Justicia. Este caso es difícil de entender por las irregularidades que existieron desde el primer día (dijo apuntándole a la Justicia). No tiene entonces porqué nuestro hijo pagar las consecuencias de los errores de los adultos. Dolores es una gran corporación judicial. La jueza está respaldada por la Cámara de Apelación. Entre ellos se cubren. Queremos volver a abrazar a nuestro hijo.

- Albinoni. Nadie piensa en los niños. Todo esto es muy doloroso y terrible. Pero el amor todo lo puede a pesar de que la ley no contempla lo afectivo. Esta historia va a tener un final feliz.

-Mirtha. ¿Has recibido presiones para no hablar de este tema?

- Si. Somos la voz que él tiene ahora para defender sus derechos y lo seguiremos haciendo. La Cámara de Apelaciones de Dolores se extiende en el tiempo para responder nuestras presentaciones. La finalidad es que no veamos a nuestro hijo porque saben lo que va a pasar.

- ¿Los chicos no pueden manifestar su deseo diciendo que quieren estar con sus padres anteriores?

- Estuvimos reunidos con la gobernadora María Eugenia Vidal en Balcarce. Nos dijo que la jueza Polchowski tiene todas las facultades para haber priorizado los derechos de nuestro hijo. Pero no le importó. Y sabemos porqué. Ella solo pensó en la connivencia que tiene con este matrimonio de General Guido, a quien conoce por mantener una relación laboral y comercial con uno de sus integrantes. Por eso le hemos iniciado un juicio político aunque es lento su avance. Por eso pido a través de este programa que nos levanten esta absurda medida de restricción y que tengamos una visita con el pequeño. Lo queremos ver.

- Va a ser muy doloroso para ustedes.

- En realidad me siento como la mamá que él eligió. Si nos dan tres minutos y nos miramos a los ojos, no podrán separarnos nunca más porque el amor que hay es genuino y verdadero, no fue impuesto. Hemos visto fotos de él actuales. Tiene una mirada triste, perdió ese brillo. Por eso que la Justicia haga oídos sordos, es realmente desesperante.

- Me emociona todo esto.

- Mirtha, jamás nos ocultamos de la Justicia. El juzgado desde el primer día sabía donde estaba la criatura. Lo que pasa es que tratan a los chicos como una cosa y después se acuerdan que tienen que cumplir al pie de la letra la ley. Pero todos los sentimientos por nuestro hijo no les importan. Hay muchos padres que pasan por situaciones similares. No puede mirar la Justicia para otro lado. Nosotros queremos justicia por nuestro hijo y seguiremos luchando. Por favor, que actúen los que tienen que hacerlo. Si nosotros vemos a nuestro hijo y él se va corriendo con el matrimonio que lo cuida, jamás nos lo llevaríamos gritando y llorando. Si él nos ve, esto no va a pasar.

AGRADECIMIENTO

En la parte final del programa, Victoria agradeció a Mirtha, a los balcarceños y a todos aquellos que se han solidarizado con esta causa.