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27 de octubre de 2016

Los curiosos testigos de la aprehensión de los dos imputados en el caso Da Fonseca : López y la mujer del policía que aprehende a uno de ellos.

Próximamente este  Diario dará a conocer informe y  las identidades de los efectivos denunciados por apremios ilegales en esta causa
El Subsecretario de Protección Ciudadana Julio Alejandro López declaró el 24 de junio del corriente año en la causa en que se investiga el robo que horas antes sufriera la familia Da Fonseca que transitaba ocasionalmente  las calles de la ciudad cuando fue interceptado por personal policial en 29 y 4, quienes según él, le solicitaron presenciar su accionar. Un día después se desdijo, relatando que no transitaba casualmente.
     López declaró haber visto como le secuestran un arma al imputado  Juan M. Batalla dentro de la habitación de la familia Maidana, y dijo no haber visto que Batalla hubiera recibido golpes allí, negando  que el joven tuviera marcas en su rostro  por maltrato físico..
    Otro testigo que observó,  señaló que Batalla fue golpeado dentro de esa habitación, y no da cuenta de haber visto a López allí dentro.  Batalla evidenció  golpes al ser sometido al examen médico legal en el  Hospital Fossati.
    ¿ Qué vió y que no vió López?... No queda claro. Lo que sí resulta claro es que quién ocupa la función de Subsecretario de Protección Ciudadana, con facultades para la observación del desempeño de una Policía sujeta a su Jefe- el Intendente Municipal-, no debiera prestarse para actuar como testigo de los actos policiales.  Su objetividad e imparcialidad pueden estar en duda.
     López ha reconocido en la causa haber actuado como testigo de procedimientos contravencionales convocados por la DDA, la DDI y la Policía Comunal.
    El segundo imputado  del robo a Da Fonseca, A.N.F. fue visualizado en Av. Del Valle y 4 por un móvil a cargo del sargento O.P., procediendo a su aprehensión .  La testigo de esta aprehensión fue la Sra. L.L.R. , quien al parecer andaba casualmente por allí a las 12 de la noche de aquella fría noche de invierno.   En las actuaciones se elude decir que la Sra. L.L.R. es la mujer del sargento O.P..- Sólo una autentica casualidad.

   Los testigos, que deben estar presente durante todo el trámite del acto, deben ser extraños a la repartición policial, en lo factible. Lamentablemente, ni el Sr. Julio Alejandro López ni la Sra. L.L.R. son extraños a la repartición policial.
   Ansiamos que toda persona que cometa un delito sufra las consecuencias que la ley determine. También ansiamos que los diferentes procedimientos sean desarrollados conforme determinan las normas vigentes para garantía y seguridad de todos quienes habitamos este suelo.
   Que dirán el Sr. Intendente y el Sr. Secretario de Gobierno ante la confusa actuación del funcionario a su cargo. Tal vez miren para otro lado. Ellos saben hacerlo.