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Espere un momento por favor.

El gobierno provincial pretende alimentar nuestros niños con el valor de medio alfajor.

Cualquier alfajor de marca cuesta en los comercios 12 o 13 pesos. Con la mitad de esa cifra la gobernadora pretende solventar el almuerzo de cada niño en los comedores escolares. Y con su tercera parte intenta costear cada desayuno o merienda.
Sabido es que el calcio y el hierro son fundamentales para el crecimiento y desarrollo del niño. Dicen los nutricionistas que los niños deben consumir una adecuada dosis de calcio para así alcanzar la cantidad máxima de formación del hueso, y prevenir la osteoporosis en etapas posteriores de la vida. Para ello, dicen los profesionales, deben consumir lácteos como leche, yogurt y queso, y en menor medida vegetales y legumbres, y señalan que el niño debería consumir en forma diaria 2 vasos de leche, un pote de yogurt y una porción de queso. Mientras que para prevenir la anemia en los menores es esencial el consumo diario de hierro, que se logra a través de la ingestión de carnes en sus diferentes tipos, leche fortificada, legumbres y algunos vegetales.
Además debe brindarse la adecuada porción de cereales y frutas.
Como observamos, los 6 pesos con 30 centavos girados para cada almuerzo y los 3 pesos con 85 enviados para cada desayuno hacen imposible brindar a nuestros chicos el calcio y hierro imprescindible para su correcto desarrollo. Tres días a la semana le brindan té o mate cocido.
Pasaron aproximadamente 40 días desde el inicio de clases y el gobierno mantiene el congelamiento de los dineros destinados a la alimentación en los comedores infantiles. Están en plena campaña de reducción del gasto público, y para ellos la leche y la carne de los pibes es un gasto mas.
El gobierno nacional eliminó las retenciones a las mineras y a otros sectores notoriamente acaudalados, y disminuyó otras.
 Ello implica que ahora ingrese menos dinero. Hay que recortar, dicen. Recortemos en nuestros chicos entonces, ....  y así lo hacen.
El menor poder adquisitivo derivado de la brutal inflación y los aumentos de tarifas está haciendo reducir los alimentos en muchos hogares. Ello implica que el Estado debe necesariamente cubrir esa reducción. No obstante, contrariando la lógica, el gobierno provincial dedica menos dinero -a valores constantes-  de lo que antes dedicaba para los comedores escolares.
        El mundo al revés. Y nuestros gobernantes también.
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        Fuente de la información nutricioanal:  " Nutrición en las diferentes etapas de la vida." (3a. edición). Judith E. Brown, MCGRAW-HILL, 2014.